La violencia y el conflicto armado en Colombia han dejado un alarmante saldo de más de 950.000 personas afectadas entre enero y abril de 2025, según el más reciente informe de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). Esta cifra representa un aumento de más del 400 % en comparación con el mismo periodo del año anterior.
De acuerdo con el informe, cada día en el país unas 7.900 personas se ven afectadas por el conflicto, ya sea por desplazamientos, confinamientos o restricciones a la movilidad. Solo en los primeros cuatro meses del año, más de 75.000 personas fueron obligadas a permanecer en sus territorios sin poder desplazarse, un aumento del 59 % frente a 2024. Las regiones más golpeadas son el sur del país y el litoral Pacífico, donde se registraron múltiples toques de queda, paros armados y combates.
Casos como el cierre del tránsito por el río Caquetá dejaron a más de 7.300 personas atrapadas en departamentos como Putumayo, Amazonas y Caquetá. En Córdoba, al norte del país, más de 8.000 personas vivieron confinadas por temor al fuego cruzado tras una operación militar.
Además, los ataques directos contra la población civil aumentaron un 112 % y los incidentes con explosivos subieron un 98 %, siendo los departamentos de Cauca y Norte de Santander los más afectados por este tipo de hechos.
A esta crisis se suman emergencias naturales y de salud pública que agravan el panorama humanitario. Inundaciones en la región de La Mojana, así como brotes de fiebre amarilla y dengue en Putumayo, Antioquia y Córdoba, ponen en riesgo a comunidades ya vulnerables por la violencia.
La OCHA reiteró su llamado urgente a las autoridades y a la comunidad internacional para atender esta creciente emergencia y proteger a las poblaciones más afectadas.