El presidente Gustavo Petro se pronunció frente a la tregua alcanzada entre los líderes de las bandas criminales ‘los Pepes’ y ‘los Costeños’, organizaciones responsables de una ola de violencia y extorsiones en Barranquilla. El acuerdo fue sellado con un apretón de manos entre Digno Palomino Rodríguez, máximo cabecilla de ‘los Pepes’, y Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias ‘Castor’, jefe de ‘los Costeños’, en la cárcel La Picota de Bogotá.
El mandatario reconoció el gesto como un avance, pero advirtió que la paz no puede limitarse a un pacto entre grupos delincuenciales. “La paz no es entre dos bandas en Barranquilla. La paz debe ser entre las bandas que se deben desmantelar y la ciudadanía barranquillera”, escribió en su cuenta de X, donde también señaló que la pobreza extrema en la ciudad ha aumentado por un modelo excluyente y que solo una mayor equidad garantizará una paz duradera.
En declaraciones a RTVC, Palomino expresó que el compromiso busca poner fin a la guerra que ha dejado decenas de víctimas, incluyendo civiles inocentes. “Estamos viendo la luz al final del túnel. Nos comprometemos con lo que acabamos de firmar”, aseguró, invitando a la comunidad a denunciar cualquier tipo de extorsión.
Por su parte, alias ‘Castor’ pidió a los integrantes de su grupo mantener la confianza en el proceso y sostuvo que el propósito es recuperar la esencia del ser costeño. “Toda la comunidad puede estar tranquila para que podamos recuperar la esencia de ser costeños”, afirmó.
Hasta el momento, las autoridades locales no han emitido un pronunciamiento oficial sobre este acuerdo ni se han revelado las condiciones bajo las cuales se produjo el acercamiento entre los cabecillas.








