El presidente Gustavo Petro, anunció que el país avanza hacia el fin del servicio militar obligatorio, al señalar que, en la práctica, este modelo ha sido reemplazado por un esquema basado en la voluntariedad.
Según explicó el mandatario, este cambio ha sido posible debido a la implementación de mejoras en la remuneración de quienes prestan servicio, quienes ahora reciben un ingreso equivalente a un salario vital. De acuerdo con Petro, esta medida ha permitido que el reclutamiento se realice principalmente con jóvenes que se vinculan de manera voluntaria, reduciendo la necesidad de convocatorias obligatorias.
El pronunciamiento se enmarca en las políticas del Gobierno nacional orientadas a transformar el modelo de Fuerza Pública, con énfasis en la profesionalización y en el mejoramiento de las condiciones de los integrantes de las instituciones militares.
En Colombia, el servicio militar obligatorio ha sido un tema de debate, especialmente por cuestionamientos relacionados con la equidad en su aplicación y las condiciones en las que los jóvenes prestan el servicio. Diversos sectores han señalado la necesidad de reformarlo o eliminarlo, argumentando que afecta principalmente a poblaciones vulnerables.
Con este anuncio, el Gobierno plantea un cambio estructural en la manera en que se concibe la defensa nacional, apostando por un modelo basado en la voluntariedad y mejores condiciones para quienes deciden integrar la fuerza pública. No obstante, el proceso requeriría ajustes normativos y operativos para su consolidación definitiva.








