La escalada de violencia en el departamento del Cauca ha dejado un saldo trágico de al menos un muerto y más de 80 heridos, tras una serie de ataques perpetrados por las disidencias de las FARC en varias poblaciones de la región. El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, confirmó que los municipios más afectados han sido Toribío, Caldono, Cajibío y Santander de Quilichao, donde la ofensiva armada ha generado pánico entre la población.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, señaló a los frentes Jaime Martínez y Dagoberto Ramos, facciones disidentes de las antiguas FARC, como los responsables de los atentados. Entre las acciones violentas, se destaca el ataque en Piendamó, donde se utilizó una motocicleta cargada con explosivos para detonar en un área urbana. Como respuesta, las autoridades han ofrecido una recompensa de hasta 300 millones de pesos por información que permita capturar a los responsables de estos hechos.
Ante la crisis de seguridad, el gobernador Guzmán instó al Gobierno Nacional a establecer una mesa de diálogo que permita encontrar soluciones para reducir la violencia en el departamento. A pesar de la implementación de la ‘Operación Perseo’ desde octubre pasado, en la que más de mil soldados fueron desplegados para recuperar el control de zonas dominadas por grupos armados, la estrategia no ha logrado frenar la presencia y el accionar de estas organizaciones ilegales en la región. La comunidad sigue a la espera de medidas efectivas que garanticen su seguridad.