Después de más de tres horas de una tensa reunión entre el presidente Gustavo Petro y el expresidente Álvaro Uribe, se discutieron las líneas rojas de la polémica reforma a la salud que cursar en el Congreso de Colombia.
En el encuentro de este miércoles 22 de noviembre, participaron congresistas del Centro Democrático, del Pacto Histórico, el gabinete ministerial, delegados de algunos sectores, pero al final, las partes no llegaron a ningún acuerdo.
El partido de oposición le solicitó al mandatario colombiano retirar la reforma, pero la respuesta fue un rotundo «no”, argumentando que la iniciativa ya ha avanzado en el Congreso, pese a los impasses presentados durante los debates en la Cámara de Representantes y a la falta de cuórum.
El Gobierno Petro sentó su enérgica posición de continuar adelante, mientras que Uribe Vélez se mantiene en que no requieren poner en riesgo todo el sistema de salud colombiano.
Luego de la reunión, el expresidente Álvaro Uribe detalló que no se trató de un espacio de diálogo, sino de un “debate”.
“Anoche no hubo un diálogo, hubo un debate franco, argumentado, en buen lenguaje, respetuoso”, expuso el expresidente.
El jefe natural del Centro Democrático se refirió a los problemas económicos que considera que están acabando al sistema que en la actualidad es solidario, mixto, eficiente y también mejorable.
El expresidente Uribe reveló que uno de los temas en los que se presentó un encontronazo con el Gobierno fue en la atención en zonas rurales y en la supuesta discriminación económica que señala el presidente Petro que existe, pues considera que se le da un tratamiento diferente al rico y al pobre.
“Nosotros dijimos con mucha claridad que donde hay deficiencias de atención no es por el sistema, sino porque falta infraestructura. Si usted va a la Fundación Santa Fe encuentra la misma atención de alta calidad a la señora con mayores ingresos y la más pobre, ahí tenemos una diferencia con el Gobierno”, expresó el exmandatario.
“Es más pertinente mejorar lo que existe, dejar que las EPS sigan cumpliendo su misión y hacer algo diferente con una reglamentación muy clara sobre los límites a la integración vertical; utilizar ese dinero para mejorar la atención rural, la prevención y para poder pagar deudas del sistema”, planteó el Centro Democrático en su presentación.
Además, expusieron que las entidades estatales que desaparecieron mostraron que, con gastos de administración del 10% en el régimen contributivo y del 8% en el régimen subsidiado, como hoy se reconoce, “eran incapaces de prestar debidamente el servicio y terminaron liquidadas por déficit crónicos”, como en los casos de Caprecom, algunas EPS territoriales y clínicas del Seguro Social.
“La reforma puede llevar a los buenos hospitales, solidarios y privados, a no participar en las redes del sistema, a recibir solamente pacientes con seguros privados o con pago particular. Es una reforma de estatismo que puede ser el punto de partida para afectar los hospitales solidarios y privados”, agregaron.