La incertidumbre sobre la continuidad de Ricardo Roa en la presidencia de Ecopetrol se mantiene. La junta directiva de la empresa decidió aplazar nuevamente una determinación definitiva y convocar una reunión clave con el presidente Gustavo Petro antes de definir el rumbo de la compañía.
La decisión se produjo tras una extensa sesión de la junta que se llevó a cabo el lunes 30 de marzo, y que se prolongó por varias horas sin lograr consenso. Ante el empate técnico entre quienes respaldan la permanencia de Roa y quienes consideran que debe salir del cargo, los miembros optaron por escuchar directamente la postura del jefe de Estado, en un intento por destrabar el debate.
El caso ha cobrado relevancia no solo por el impacto empresarial, sino también por sus implicaciones políticas. Roa enfrenta investigaciones de la Fiscalía por presunto tráfico de influencias y posibles irregularidades en la financiación de la campaña presidencial de 2022, lo que ha generado cuestionamientos sobre los riesgos reputacionales y financieros para Ecopetrol.
En ese contexto, también se conoció que el próximo 8 de abril Roa deberá comparecer nuevamente ante un juez de la República. En esa diligencia será formalmente notificado dentro de un proceso que indaga presuntas irregularidades en la financiación de la campaña presidencial de 2022, específicamente por un posible exceso en los límites de gasto permitidos, que superaría los 5.300 millones de pesos entre la primera y segunda vuelta.
En medio de este panorama, el presidente Petro ha reiterado su respaldo al directivo y ha señalado que existen presiones externas para forzar su salida. Mientras tanto, Roa ha manifestado que no tiene intención de renunciar y sostiene que su situación jurídica no afecta la operación ni la gestión de la empresa.
La reunión entre la junta y el mandatario, prevista para los próximos días, será determinante para definir si Roa continúa al frente de Ecopetrol, solicita una licencia o se produce un relevo en la dirección.








