Un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario a Darwin Felipe Beltrán, señalado de asesinar a sus dos hijos, Santi Esteban y Susan Camila, de 4 y 7 años, respectivamente, en el barrio Las Ferias, de la localidad de Engativá en Bogotá. El trágico hecho, ocurrido el pasado 28 de octubre, ha conmocionado a la comunidad y al país.
El caso se agravó al conocerse un video de cámaras de seguridad en el que se observa a Beltrán en el momento en que presuntamente cometía el crimen. La grabación, a la que tuvo acceso Noticias Caracol, muestra a Beltrán saliendo de su vivienda alrededor de las 5:29 p.m., realizando un gesto amenazante; minutos después, su expareja y madre de los menores llega al lugar, y poco después sale en estado de shock pidiendo auxilio tras percatarse del ataque.
Vecinos del sector, alertados por los gritos de auxilio, intervinieron rápidamente. En un intento por impedir la fuga de Beltrán, lo sacaron a la calle, donde algunos de ellos lo agredieron físicamente; la situación se tornó violenta hasta la llegada de la Policía, que controló el intento de linchamiento y trasladó al presunto homicida bajo custodia.
El informe preliminar de Medicina Legal reveló detalles desgarradores sobre la muerte de los menores: el niño de 4 años habría fallecido por golpes brutales, mientras que la niña de 7 años sufrió heridas de arma blanca; junto a los cuerpos, se encontró una nota que Beltrán aparentemente dejó con la frase «los amo».
Durante la inspección, Beltrán habría manifestado a funcionarios: “me dio como un cuadro de locura y asesiné a mis hijos”, añadiendo que sufre de trastorno bipolar y que, el día de los hechos, no había tomado su medicación.
En la audiencia, la Fiscalía de la Seccional Bogotá presentó pruebas que señalan que Beltrán, al ver a su expareja acompañada camino a la vivienda familiar, irrumpió en el domicilio y atacó a los niños en un episodio de extrema violencia.
El fiscal imputó a Beltrán el delito de homicidio agravado, cargo que el acusado no aceptó. Tras la decisión judicial de enviarlo a prisión preventiva, aún se desconoce la cárcel en la que el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) recluirá al imputado.
La comunidad de Engativá permanece impactada y ha expresado su indignación y tristeza frente a este crimen, mientras que el caso sigue su curso judicial bajo la mirada atenta de una sociedad profundamente conmocionada.








