Más de un centenar de establecimientos penitenciarios de Colombia fueron intervenidos en un megaoperativo liderado por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, con el objetivo de incautar elementos prohibidos y prevenir delitos que se estarían coordinando desde las cárceles del país.
La operación se realizó de manera simultánea en 122 centros de reclusión, entre ellos la cárcel de La Picota, la La Modelo y la El Buen Pastor en Bogotá, donde equipos especiales realizaron requisas exhaustivas en celdas, pabellones y pertenencias de los internos.
Operativos para evitar delitos desde las cárceles
Las intervenciones comenzaron en horas de la madrugada y contaron con la participación de grupos especiales del sistema penitenciario, apoyados por unidades caninas y personal de custodia. Durante las inspecciones, los funcionarios revisaron colchones, pertenencias y estructuras de los pabellones con el fin de detectar celulares, drogas y otros objetos prohibidos.
Según las autoridades, estos operativos se realizan como parte de las estrategias para evitar que desde los centros penitenciarios se sigan coordinando actividades delictivas como extorsiones, amenazas o fraudes telefónicos que afectan a la ciudadanía.
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Celulares, drogas y armas artesanales entre los hallazgos
En intervenciones similares adelantadas recientemente por las autoridades penitenciarias, se han incautado más de 1.300 teléfonos celulares, 1.700 tarjetas SIM, armas blancas artesanales, dinero en efectivo, licor y varios kilos de estupefacientes, elementos que evidencian la presencia de redes de contrabando y criminalidad dentro de los establecimientos carcelarios.
Las autoridades indicaron que toda la información y los elementos decomisados serán analizados y puestos a disposición de la Fiscalía para establecer posibles responsabilidades y desarticular estructuras delictivas que operen desde las prisiones.
El INPEC señaló que este tipo de operativos se seguirán realizando en distintos establecimientos del país como parte de una estrategia para recuperar el control del sistema penitenciario y evitar que se continúe delinquiendo desde las cárceles.








