El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) reforzó su presencia en el Parque Nacional de Bogotá, luego de que varios menores de la comunidad Embera fueran hallados en estado de embriaguez, lo que encendió las alarmas sobre su integridad y seguridad. En el operativo, un adolescente fue remitido a un centro de salud para recibir atención médica, mientras que otros siete niños y niñas fueron conducidos por la Policía de Infancia y Adolescencia a un Centro de Emergencia donde se les brindó protección inmediata.
Desde la noche del 2 de agosto, el ICBF ha desplegado personal especializado, entre ellos Defensorías de Familia, Equipos Móviles de Protección Integral (EMPI) y unidades móviles, con el objetivo de establecer comunicación con los líderes de la comunidad y activar rutas de protección para prevenir vulneraciones de derechos. Sin embargo, hasta el momento no se ha autorizado el ingreso de los funcionarios al asentamiento, lo que ha dificultado la atención directa a los menores.
Como parte del acompañamiento, el ICBF logró la participación de la Consejera Mayor Juliana Domico y el asesor Gerardo Jumi, representantes de la Confederación Nacional de los Pueblos Embera (CONNPEC), quienes acordaron abrir una ruta de diálogo con el Gobierno Nacional. Esta mediación, gestionada por la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) y el Ministerio del Interior, busca establecer medidas que garanticen la protección integral de la niñez indígena en situación de vulnerabilidad.
El ICBF continúa realizando rondas permanentes en la zona con sus equipos móviles para identificar riesgos y actuar de manera inmediata ante cualquier eventualidad. Finalmente, la entidad hizo un llamado a la comunidad Embera para que, respetando su autonomía y tradiciones, anteponga el bienestar y cuidado de los niños, niñas y adolescentes frente a las difíciles condiciones del lugar.








