El presidente Gustavo Petro lanzó duras críticas contra la Comisión Séptima del Senado y los representantes de las Entidades Promotoras de Salud (EPS), en el marco del debate por la reforma al sistema de salud, que según el mandatario es urgente para evitar su “colapso inminente”.
El jefe de Estado hizo alusión a la crisis financiera y administrativa de la Nueva EPS, la más grande del país, para cuestionar la falta de avances legislativos en torno al proyecto. Con tono vehemente, señaló que la iniciativa lleva dos años estancada en el Congreso.
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“Durante dos años han tenido el proyecto y ahora quieren volver a hundirlo. ¿O acaso quieren mantener un Frankenstein de empresarios corruptos que han hecho parte de un cartel de contratación, con responsables ya en manos de la justicia y respaldados por políticos y senadores?”, declaró Petro.
El pronunciamiento coincidió con el debate liderado por el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, ante la Comisión Séptima. Allí, Petro insistió en que la responsabilidad recae ahora sobre los legisladores. “Señores de la Comisión Séptima, pueden decidir. Mientras ustedes deciden, las EPS seguirán quebrándose. No las voy a salvar, porque quiero salvar la salud de la gente”, advirtió.
La reforma, uno de los pilares del actual gobierno, ha enfrentado amplias discusiones sobre su sostenibilidad fiscal y viabilidad logística. Según el Ministerio de Hacienda, de aprobarse, el nuevo modelo de salud implicaría un gasto proyectado de 180,4 billones de pesos para 2036, equivalentes al 7,28 % del PIB.
El mayor rubro correspondería a la atención de mediana y alta complejidad, estimada en 112 billones, seguido de la atención primaria, que incluye la creación de Centros de Atención Primaria (CAPS), equipos territoriales y el pago del personal de salud.
Sin embargo, voces críticas del Senado han expresado dudas sobre las cifras. La senadora Norma Hurtado, del Partido de la U, advirtió inconsistencias: “El aval fiscal habla de 44 billones provenientes de aportes nacionales, pero el presupuesto 2026 promete 48,4 billones, sin contar el SOAT. Una diferencia de 4,4 billones que nadie explica”.
La reforma continúa su curso en el Congreso, en medio de tensiones políticas y crecientes cuestionamientos sobre su viabilidad financiera.








