El Gobierno nacional anunció este viernes que a partir del 1 de marzo de 2026 el precio del galón de gasolina en Colombia tendrá una nueva reducción de $500 pesos, medida que busca aliviar el bolsillo de los conductores.
Esta será la segunda reducción consecutiva en lo que va del año, tras el primer descenso de $800 que se aplicó en febrero, con lo cual el precio promedio del combustible ha bajado $1.300 en dos meses.
Según el Ministerio de Hacienda, la medida se adopta con el objetivo de apoyar la economía de los ciudadanos frente a la variación en los precios internacionales del petróleo y otros factores que influyen en la formación del precio final del combustible.
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¿Cómo quedarán los precios tras la rebaja?
Con la nueva reducción de $500 por galón, el precio promedio nacional de la gasolina en las 13 principales ciudades del país se ubicará alrededor de $15.057 por galón.
Los valores variarán según la ciudad, debido a factores logísticos, costos de transporte y tributación local: en Villavicencio se estima que la gasolina quedará alrededor de $15.591, mientras en ciudades como Cúcuta y Pasto podría encontrarse por debajo de $14.000 el galón.
El promedio representa un alivio moderado para los usuarios, especialmente después de meses en los que los precios superaron los $16.000 por galón en varias regiones del país.
Contexto de las reducciones
Esta nueva rebaja se enmarca dentro de los esfuerzos del Gobierno para ajustar los precios de los combustibles sin generar mayores presiones inflacionarias, hecho que se ha reflejado también en el manejo del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
Autoridades han señalado que variables como el comportamiento del precio internacional del petróleo y la tasa de cambio influyen directamente en la fórmula que determina el precio final del combustible, razón por la cual estos ajustes se han vuelto posibles en los últimos meses.
El anuncio ha sido bien recibido por sectores como el transporte y ciudadanos particulares, quienes esperan que estos ajustes ayuden a mitigar el impacto del gasto en combustible, fundamental para labores productivas y transporte diario.








