Con la expedición del Decreto 0268 de 2026, el Gobierno Nacional estableció que los combustibles líquidos derivados del petróleo utilizados como materia prima para producir otros combustibles —incluidos los destinados a quemadores industriales— quedarán por fuera del mecanismo de estabilización del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
La decisión, anunciada por el Ministerio de Minas y Energía, busca garantizar que los recursos del fondo cumplan su objetivo principal: proteger a los consumidores finales frente a las variaciones internacionales en los precios de los combustibles y evitar que subsidios públicos terminen beneficiando procesos industriales intermedios.
La medida surge tras «evidenciarse un crecimiento significativo en el uso de diésel para aplicaciones industriales». De acuerdo con análisis técnicos del Gobierno, «el consumo destinado a quemadores industriales pasó de un promedio mensual de 806.000 galones en 2023 a más de 8,2 millones de galones en 2024, lo que representa un aumento cercano al 917%».
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Este incremento generó una fuerte presión sobre las finanzas del FEPC. Solo entre enero y abril de 2025, el uso de combustibles estabilizados para este tipo de actividades representó un impacto cercano a 131.000 millones de pesos para el fondo.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, explicó que la medida busca fortalecer la sostenibilidad del sistema y garantizar un uso responsable de los recursos públicos. “El FEPC debe servir para estabilizar el precio de los combustibles que usan los colombianos, no para subsidiar procesos industriales que no trasladan ese beneficio al consumidor final”, señaló el funcionario.
Asimismo, el jefe de la cartera energética indicó que el decreto pretende corregir distorsiones en el mercado y promover condiciones de competencia más transparentes dentro de la producción de combustibles.








