Este domingo 15 de junio, bajo el grito de “¡Fuerza, Miguel!”, miles de ciudadanos salieron a las calles en al menos 17 ciudades y municipios de Colombia para participar en la Marcha del Silencio. La movilización tiene como objetivo expresar rechazo tanto al atentado contra el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, como a la oleada de violencia vivida en Cauca y Valle del Cauca en la última semana, que deja ocho muertos y más de 80 heridos.
A partir de las 9:00 de la mañana, grupos de ciudadanos comenzaron a concentrarse en los puntos acordados para dar inicio a la manifestación. La marcha contó con el apoyo de dirigentes de partidos tanto de la oposición como del oficialismo, así como de sectores gremiales y de varias organizaciones sociales, demostrando así una expresión colectiva en defensa de la democracia, en rechazo a toda forma de violencia y en solidaridad con las víctimas.
En el marco de esta jornada, el Gobierno instaló un Puesto de Mando Unificado (PMU) destinado a supervisar el desarrollo de la marcha, así como a garantizar tanto los derechos de los asistentes como de quienes optaran por no participar. Según el Ministerio del Interior, el procedimiento tiene como propósito salvaguardar la seguridad de toda la ciudadanía en el territorio.
De esta forma, comunidades de distintas regiones alzaron la voz en unidad para expresar que están en contra de hechos violentos que puedan llevar al debilitamiento de la institucionalidad y de la convivencia en el país. La Marcha del Silencio deja así un contundente mensaje de rechazo a la violencia, de apoyo a las autoridades y de fortalecimiento de la democracia en Colombia.








