Nación Diario del Norte
Nación

Firmantes de paz desplazados del Catatumbo recibirán 1.050 hectáreas para retomar su reincorporación

Luego de haber sido desplazados por cuenta de las amenazas y la violencia armada en el Catatumbo, 45 familias firmantes del Acuerdo de Paz tendrán una nueva oportunidad…

Foto: X / @ARNColombia

Luego de haber sido desplazados por cuenta de las amenazas y la violencia armada en el Catatumbo, 45 familias firmantes del Acuerdo de Paz tendrán una nueva oportunidad…

Ya leíste tus notas gratis. Inicia sesión o crea una cuenta gratuita para seguir leyendo sin límite.

Luego de haber sido desplazados por cuenta de las amenazas y la violencia armada en el Catatumbo, 45 familias firmantes del Acuerdo de Paz tendrán una nueva oportunidad para reconstruir su proceso de reincorporación. El Gobierno Nacional formalizó la entrega de 1.050 hectáreas en zona rural del área metropolitana de Cúcuta, donde los excombatientes podrán retomar sus proyectos productivos en condiciones de mayor seguridad.

El traslado de estas familias responde a una solicitud reiterada por los firmantes de paz que habitaban el antiguo Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) de Caño Indio, en Tibú, Norte de Santander. Desde el recrudecimiento del conflicto entre disidencias de las FARC y el ELN en la región, los excombatientes fueron blanco de señalamientos y hostigamientos, lo que derivó en su desplazamiento forzado. Según cifras oficiales, seis de ellos fueron asesinados y otros seis permanecen desaparecidos.

“Nos han entregado un aproximado de 1.000 hectáreas, que servirán tanto para el traslado del ETCR como para el desarrollo de nuestros proyectos productivos, con enfoque en seguridad alimentaria y sostenibilidad. Esta tierra nos permite reubicar iniciativas individuales y colectivas que ya habíamos adelantado en Caño Indio”, expresó Darío Vallejo, uno de los firmantes.

La Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) liderará el acompañamiento institucional, que incluye soluciones habitacionales temporales, acceso a servicios públicos básicos y la reactivación de 198 proyectos productivos afectados por la emergencia humanitaria. La entidad invertirá 6.200 millones de pesos para fortalecer procesos de producción, transformación y comercialización, con el propósito de garantizar la estabilidad económica de los excombatientes y sus familias.

Alejandra Miller, directora de la ARN, señaló que esta inversión busca «mejorar capacidades y generar condiciones dignas para la consolidación de la paz territorial», destacando el carácter colectivo y participativo del proceso de reubicación.

En medio de esta apuesta por la reincorporación, persiste una amenaza latente. El ELN ha justificado los ataques contra excombatientes afirmando que se trata de integrantes activos del frente 33 y no de civiles, acusaciones que organizaciones de derechos humanos han rechazado, alertando sobre los riesgos que enfrentan quienes dejaron las armas y buscan rehacer sus vidas.

Pese al contexto adverso, el compromiso por la paz sigue en pie. La entrega de tierras y el acompañamiento estatal representan un paso decisivo para garantizar que la esperanza sembrada con el Acuerdo de 2016 no se desvanezca en medio de la violencia.

Lo último