El Ejército Nacional anunció la desvinculación de cinco altos mandos tras la emboscada perpetrada el pasado 26 de abril en zona rural del departamento de Guaviare, en la que perdieron la vida siete militares a manos de las disidencias de las FARC, estructura Jorge Suárez Briceño, al mando de alias ‘Calarcá’.
La decisión fue adoptada luego de una revisión interna que evidenció posibles irregularidades operativas en el despliegue de la tropa que fue blanco del ataque armado. El comando del Ejército indicó que la medida busca reforzar la seguridad en la región y evitar nuevos hechos de violencia contra las fuerzas militares.
Los oficiales relevados de sus funciones son: el coronel Néstor Augusto Curso, comandante de la Brigada 22; el jefe del Estado Mayor de la misma unidad; el oficial de operaciones; el comandante del Batallón de Infantería de Marina Joaquín París; y el coronel Andrés Gabriel Cardona.
La emboscada, atribuida al grupo armado organizado residual (GAO-r), cobró la vida del sargento viceprimero Darwin Pérez Sánchez y de los soldados profesionales Jairo Arteaga Estrada, Juan David González Fernández, Carlos Andrés Pushaina Pushaina, Moisés David Cuadros Ruiz y Anderson Steven Bohórquez Ospina, este último mencionado dos veces por error en el reporte preliminar.
Otros cinco uniformados sobrevivieron al ataque: el cabo tercero Peña Patiño y los soldados Eddy Neiva Saavedra, Ricardo Hernández Suárez, Duver Felipe Gutiérrez Vargas y Yurge Finca Pushaina.
La institución castrense afirmó que estas decisiones hacen parte de un proceso de fortalecimiento del control operacional y de evaluación de responsabilidades para garantizar la integridad de sus tropas y la eficacia en el cumplimiento de la misión constitucional en zonas de alto riesgo como el Guaviare.








