La Secretaría de Educación de Bogotá anunció que, a partir de este mes, los docentes que participen en protestas durante su horario laboral recibirán descuentos en sus salarios. La medida fue confirmada por la secretaria Isabel Segovia, quien explicó que esta decisión se toma en cumplimiento de las normas laborales, ya que las ausencias durante la jornada escolar deben ser registradas como inasistencia.
Según Segovia, el docente que se manifieste en horas que no correspondan a su jornada académica no tendrá ningún tipo de sanción, dejando claro que la protesta como derecho no está en discusión, siempre que no afecte el cumplimiento de la labor educativa.
El anuncio se dio en medio de una nueva jornada de manifestaciones de los docentes del Magisterio frente a la sede de la Fiduprevisora, donde exigen mejoras urgentes en el sistema de salud que los atiende. Los educadores, representados por la Asociación Distrital de Trabajadores y Trabajadoras de la Educación (ADE), aseguran que enfrentan un colapso en la atención médica, con demoras en incapacidades, tratamientos y acceso a servicios básicos.
La secretaria también expresó preocupación por el incremento de incapacidades médicas en el sector: se registraron 54.000 durante 2024 y se proyectan 66.000 para 2025, una cifra sin precedentes, que estaría directamente relacionada con las fallas en el sistema de salud y la falta de atención oportuna a los docentes.
Sin embargo, desde ADE calificaron la medida de los descuentos como una forma de persecución y estigmatización. Acusaron a la administración del alcalde Carlos Fernando Galán y a la secretaria Segovia de desatender la crisis en salud, ignorar la violencia dentro de las instituciones educativas y contribuir al deterioro de la salud mental del Magisterio.
“El Magisterio está luchando no solo por su bienestar, sino por una educación digna y por un sistema de salud que funcione”, sostuvieron los docentes, quienes insistieron en que no se les criminalice por ejercer su derecho a la protesta.








