En un golpe contundente al crimen organizado, las autoridades lograron desmantelar en Santander un laboratorio destinado al procesamiento de clorhidrato de cocaína, el cual producía hasta media tonelada de droga al mes.
Este complejo clandestino, compuesto por tres edificaciones, estaba bajo el control de la subestructura Edgar Madrid Benjumea del Clan del Golfo. Según informes de inteligencia, el laboratorio llevaba en funcionamiento más de seis meses en la vereda Pénjamo, en el municipio de Sabana de Torres, procesando hoja de coca proveniente del sur de Bolívar.
Durante el operativo, liderado en forma conjunta por el Gaula Militar Santander y la Policía Nacional, se encontró más de un kilogramo de cocaína, junto con una importante cantidad de insumos químicos, maquinaria pesada y otros artefactos usados en el procedimiento. Entre ellos están 450 galones de ácido clorhídrico, más de 1.100 galones de insumos líquidos, 1.550 kilogramos de insumos sólidos, 14 tanques industriales, destiladores, prensas, empacadoras al vacío, grameras, así como dispositivos específicos como el “gusano” de 10 módulos y el “marciano”, usados en el refinado de la droga.
Este laboratorio producía hasta 500 kilos de cocaína mensuales, lo que representaba ganancias ilegales de unos 5 millones de dólares. Según las autoridades, estos recursos iban destinados tanto al fortalecimiento de las estructuras armadas como a la expansión de sus actividades en el territorio.
Este golpe evidencia el compromiso de la Fuerza Pública en el combate al crimen y pone en evidencia cómo el Clan del Golfo continúa utilizando regiones como Santander para llevar a cabo actividades ilegales, debilitando así sus redes financieras en el territorio.








