Miles de ciudadanos en todo el país se alistan para participar el próximo 17 de mayo en la 19ª Marcha Nacional por la Vida, una jornada de movilización convocada por la plataforma ciudadana Unidos por la Vida.
El propósito de la marcha, que se desarrollará de forma simultánea en diversas ciudades del territorio nacional, es exigir al Estado la anulación de las sentencias que han despenalizado el aborto en Colombia, así como pronunciarse contra otras prácticas que, según los organizadores, atentan contra la dignidad humana. La convocatoria incluye concentraciones en Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena, Manizales, Villavicencio, Tunja, Cúcuta, Montería, entre otras ciudades.
Según Unidos por la Vida, el llamado principal es al rechazo de las sentencias C-355 de 2006 y C-055 de 2022, fallos emitidos por la Corte Constitucional que despenalizaron el aborto bajo ciertas causales y, más recientemente, hasta la semana 24 de gestación. La organización sostiene que estas decisiones «han derivado en la muerte de cerca de 200.000 fetos en los últimos tres años», cifra que afirman, proviene de los informes de Profamilia y Oriéntame, entidades prestadoras de servicios de salud sexual y reproductiva.
Además, la movilización busca «presionar al Ministerio de Salud para que suspenda la aplicación de la eutanasia, especialmente en menores de edad». Este procedimiento fue despenalizado por la Corte Constitucional en 1997 y, posteriormente, en 2017, se amplió su cobertura a pacientes pediátricos, con la instrucción de reglamentar su práctica.
Los manifestantes también demandarán medidas contra lo que denominan “tratamientos hormonales y terapias de cambio de sexo” en niños y adolescentes, a quienes consideran vulnerables ante procesos irreversibles que, según ellos, requieren mayor control y supervisión. En esa línea, solicitarán al Gobierno de Gustavo Petro «la formulación de políticas públicas eficaces para prevenir el reclutamiento forzado de menores por parte de grupos armados ilegales y frenar prácticas como el turismo sexual infantil».
Por último, la plataforma convocante alertó sobre el descenso sostenido de la tasa de natalidad en Colombia y «su posible relación con la legalización del aborto». Advierten que, de no tomarse medidas urgentes, «el país enfrentaría en un futuro próximo una crisis demográfica que afectaría la fuerza productiva, el sistema de salud y la sostenibilidad del aparato social».
“Estamos en una coyuntura crítica. Colombia necesita una respuesta firme y colectiva para salvaguardar la vida en todas sus etapas”, declaró Unidos por la Vida en su pronunciamiento oficial.