El Gimnasio Campestre Los Laureles, en Cajicá, Cundinamarca, se pronunció tras la polémica generada por un video en el que la rectora, Sonia Ochoa, insinuaba que un exempleado podría estar involucrado en la desaparición de la niña Valeria Afanador.
Las imágenes, difundidas por el abogado de la familia de la menor, Julián Quintana, muestran a la directiva asegurando que detrás del hecho podría estar “una persona que odia al colegio, un extrabajador”. Sin embargo, el jurista cuestionó a Ochoa por no haber entregado esa versión de manera formal a las autoridades competentes.
Ante la controversia, la institución emitió un comunicado en el que aclaró que las declaraciones de la rectora fueron “sacadas de contexto” y que no se trataba de una acusación puntual, sino de una hipótesis planteada dentro de un diálogo. Según el colegio, la mención hacía referencia a una de las líneas de investigación manejadas por el CTI.
La institución defendió la actuación de Ochoa y señaló que su intención era ejemplificar cómo terceros podrían intentar perjudicar al colegio. Además, subrayó que no existe evidencia que vincule a un extrabajador con la desaparición de la menor. Finalmente, reiteraron que han colaborado con las autoridades en el desarrollo de las indagaciones, aunque aseguraron sentirse afectados por la presión pública y mediática que ha rodeado el caso.








