El partido Centro Democrático acusó a la Fiscalía General de la Nación de llevar a cabo una persecución judicial en contra del gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, tras revelarse que el mandatario habría sido objeto de interceptaciones telefónicas durante 71 días de manera irregular.
Según la colectividad opositora, la investigación revelada por el diario El Colombiano demuestra un uso indebido de las instituciones del Estado para intimidar a la oposición. En documentos judiciales, incluso, Rendón habría sido señalado como “imputado” e, inclusive, como “condenado”, a pesar de no existir sentencia en su contra.
El comunicado advierte que la magistrada Marcela Márquez Rodríguez, del Tribunal Superior de Bogotá, calificó como desproporcionadas y carentes de sustento legal las interceptaciones ordenadas contra el gobernador.
El uribismo calificó estos hechos como un intento de silenciar a sus dirigentes y una muestra de persecución política, reiterando su rechazo a lo que consideran un ataque contra quienes ejercen control político y defienden la democracia en el país.