La familia de María Alejandra Molina Solano, una modelo de 27 años residente en Bogotá, vive momentos de incertidumbre tras perder contacto con ella luego de un viaje…
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La familia de María Alejandra Molina Solano, una modelo de 27 años residente en Bogotá, vive momentos de incertidumbre tras perder contacto con ella luego de un viaje a Cali, donde tenía compromisos laborales relacionados con el modelaje de protocolo y actividades de mercadeo. Sus allegados buscan establecer su paradero desde el domingo 11 de octubre, cuando recibieron su última comunicación.
Según relató su hermana, Natalia Molina, al diario El País de Cali, la joven llegó a la capital del Valle del Cauca el jueves 8 de octubre y le confirmó su llegada alrededor de las 11:00 de la mañana, mediante una fotografía de un aviso de ingreso a la ciudad. También le habría comentado que debía esperar hasta las 3:00 de la tarde para registrarse en el lugar donde se hospedaría. Sin embargo, sus familiares desconocen el nombre del establecimiento y no tienen información precisa sobre las personas con las que trabajaría.
La comunicación entre las hermanas continuó hasta el domingo 11 de octubre, cuando Natalia recibió el último mensaje, aproximadamente a las 6:00 de la tarde. Aunque intentó contactarla nuevamente, no obtuvo respuesta y, al día siguiente, los mensajes enviados por WhatsApp dejaron de llegar al teléfono de María Alejandra.
La búsqueda también está marcada por algunas inconsistencias sobre el viaje. Según Natalia, la joven le habría dicho a su madre que se trasladaría a Medellín por motivos laborales, mientras que a ella le confirmó que se encontraba en Cali. Además, una amiga cercana señaló a Q’HUBO que existen dudas sobre el lugar donde se alojaba, pues una imagen les hizo considerar que podría tratarse de un apartaestudio y no de un hotel. Sus allegados también intentan rastrear una transferencia de $172.000 que habría realizado el domingo de su desaparición.
Ante la falta de información confirmada, la madre de María Alejandra viajó a Cali para buscar respuestas, mientras las autoridades adelantan gestiones para establecer su ubicación. Entre las posibilidades que la familia espera verificar están un eventual traslado a Medellín o una salida del país.
María Alejandra vive en el barrio Galán, en la localidad de Puente Aranda, en Bogotá. Mide aproximadamente 1,70 metros, tiene piel trigueña, cabello largo hasta la cintura y un tatuaje de un lobo en la espalda.
Sus familiares solicitan la colaboración de la ciudadanía para obtener información que permita encontrarla. Quienes conozcan algún dato sobre su paradero pueden comunicarse al 312 390 5927.