El exgobernador del departamento de Córdoba, Alejandro Lyons, fue deportado desde Estados Unidos y entregado a las autoridades colombianas por Migración Colombia. Lyons es requerido por la justicia nacional para cumplir una condena de cinco años y tres meses de prisión por el delito de concierto para delinquir agravado, además de estar inhabilitado para ejercer cargos públicos por igual período.
El exmandatario aceptó su responsabilidad en varios actos de corrupción, incluyendo su participación en el conocido ‘cartel de la hemofilia’, mediante el cual se apropió de millonarios recursos provenientes de las regalías. A pesar de haber recuperado su libertad provisional en Florida tras pagar una fianza de 200 mil dólares, y comprometerse a no salir del estado ni cometer nuevas infracciones, la justicia estadounidense avaló su extradición a Colombia.
La Corte Suprema le negó anteriormente beneficios como la prisión domiciliaria o la suspensión condicional de la pena, razón por la cual el Estado colombiano solicitó su deportación. Además de la condena actual, Lyons enfrenta múltiples procesos judiciales en curso relacionados con el desvío de más de 100 mil millones de pesos durante su administración.
Con su llegada al país, se espera que avance el cumplimiento de su condena y los demás casos pendientes ante la justicia.








