Nicolás Maduro Guerra, diputado venezolano e hijo del expresidente Nicolás Maduro, aseguró este martes que el chavismo debe “garantizar su hegemonía absoluta” en Venezuela, en medio de una manifestación de simpatizantes que exigieron la liberación de su padre y de la diputada Cilia Flores, ambos detenidos en Nueva York tras una operación militar estadounidense.
El llamado se produjo en el contexto de movilizaciones en Caracas por la ‘Gran Marcha por la Paz, la Libertad y la Soberanía’, donde movimientos sociales, sindicatos y trabajadores pidieron respeto al derecho internacional y la soberanía venezolana, según comunicados oficiales venezolanos.
Durante su discurso, transmitido por la televisión estatal, Maduro Guerra defendió la continuidad del proyecto político bolivariano y resaltó que, a pesar de los eventos recientes, “el país cambió” y las bases del chavismo deben permanecer unidas para mantener la gobernabilidad.
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Llamado a la hegemonía oficialista
El hijo del dictador capturado en Estados Unidos reiteró ante cientos de militantes que “es nuestra responsabilidad” asegurar que el proyecto bolivariano sea irreversible y se mantenga en el poder ante lo que calificó como una “situación compleja”. Subrayó la necesidad de organización y fidelidad a las directrices del liderazgo político actual.
Las declaraciones del legislador chavista se dieron en un clima político tenso, dos meses después de la detención de su padre y Flores por parte de fuerzas estadounidenses durante una operación militar en Caracas, lo que ha generado reacciones diversas en la región y debates sobre soberanía, intervencionismo y orden internacional.
Marcha por la paz y el respeto del derecho internacional
Las declaraciones se dan en la capital venezolana donde se llevó a cabo la Gran Marcha por la Paz, la Libertad y la Soberanía, una movilización organizada por movimientos sociales y comunales que exigió el respeto al derecho internacional y la liberación de los líderes detenidos. El evento, que culminó en la Plaza Bolívar del 23 de Enero, reunió a grupos populares que expresaron su compromiso con la defensa del país frente a lo que denominaron “agresiones externas”.
Participantes de la marcha destacaron que la protesta también busca reforzar la paz interna y rechazar lo que consideran injerencia extranjera, en un contexto marcado por llamados de diversas organizaciones a defender la soberanía nacional frente a presiones externas.
Analistas señalan que estas manifestaciones reflejan la polarización y la complejidad del panorama político en Venezuela, con fuerzas oficialistas reforzando su discurso de control hegemónico y sectores de la oposición y la sociedad civil llamando al respeto de normas internacionales y al diálogo como salida pacífica a la crisis.








