Un estudio de la corporación Caribe Afirmativo reveló que, aunque los hechos reportados de violencias contra personas Lgbtiq+ en La Guajira no fueron tan altos como en otros departamentos, incluyendo Bogotá, se aprecian muchas fallas en cuanto al abordaje de víctimas con experiencias de vida trans.
Expresan que, de igual manera, no importan las cifras sino los hechos en sí mismo, y de eso se trata el informe porque es tiempo de dejar de considerar a las víctimas como simples números y estadísticas, sino identificar las falencias y corregir de manera preventiva.
El informe muestra graves fallas al tratamiento de las víctimas en cuanto a su orientación sexual, identidad de género y expresión de género, lo cual representa una barrera para el esclarecimiento oportuno de los casos y dar una solución efectiva.
Se observaron falencias en la información proporcionada por la Fiscalía General de la Nación, lo que genera a su vez sospechas en cuanto a la precisión de los datos de las víctimas registradas.
Por ejemplo, en diciembre de 2023 se registró el asesinato de Teresa Fuenmayor, una mujer trans cuya identidad de género no fue anotada correctamente por la Fiscalía General.
Puntualizan que esas imprecisiones pueden dar pie a que la institucionalidad no maneja correctamente los términos relacionados con enfoques de género y diversidad, lo que puede suscitar datos incorrectos que obstaculizan una efectiva investigación y esclarecimiento de los hechos.
Situación de los derechos humanos de las personas Lgbtiq+ en Colombia en el año 2023
Frente al análisis de las conductas de homicidios y/o feminicidios ejercidos en contra de personas Lgbtiq+ durante el 2023 tenemos que entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2023, se registraron 156 homicidios de personas Lgbtiq+ en todo el país, es decir, cada 55.95 horas (aproximadamente 2.3 días) se cometió un asesinato contra una persona con una orientación sexual, identidad de género y/o expresión de género diversa. Este dato revela un incremento del 7.59% en comparación con los 145 casos reportados en 2022. A pesar de este aumento, es importante destacar que representa una reducción significativa con respecto a los 205 homicidios y/o feminicidios registrados en 2021. Sin embargo, persiste la preocupación por los elevados índices de violencia contra las personas Lgbtiq+.
Respecto a quiénes son las mayores víctimas de estas conductas tenemos que, de las 156 víctimas de homicidios y/o feminicidios, 46 eran personas con experiencias de vida trans (41 mujeres trans, 3 hombres trans y 2 personas no binarias), 46 hombres gais, 31 hombres bisexuales, 12 mujeres lesbianas, 1 mujer bisexual y 20 personas Lgbtiq+ sin especificar. Estos datos muestran que el 58.97% (92 víctimas) del total de asesinatos corresponden a personas con experiencias de vida trans y hombres, siendo las primeras las más afectadas.
El 95.5% (149) de las víctimas de homicidios / feminicidios son de nacionalidad colombiana, mientras que el 4.5% (7) son migrantes. Entre las víctimas migrantes, se identificaron 4 mujeres trans, 2 hombres bisexuales y 1 personas Lgbtiq+ sin identificar, representando una disminución del 50% en comparación con el año 2022, cuando se reportaron 14 casos de personas extranjeras asesinadas en el país, de los cuales 13 eran de nacionalidad venezolana y 1 de nacionalidad panameña. En el año 2022, los homicidios de migrantes venezolanos constituyeron el 8.9% del total de víctimas registradas. Este descenso en la cifra de asesinatos de personas migrantes resalta una tendencia positiva, aunque persisten preocupaciones sobre la violencia hacia esta población vulnerable.
En cuanto a las zonas geográficas con más incidentes, los departamentos de valle del Cauca (33) y Antioquia (20) reportaron las cifras más elevadas en 2023, representando el 33.75% de los homicidios y/o feminicidios. Otros departamentos con cifras alarmantes incluyen Atlántico (13), la ciudad de Bogotá (12) y Sucre (9). Se logró identificar que 30 homicidios fueron perpetrados utilizando armas de fuego, destacándose un número significativo de las víctimas como personas con experiencia de vida trans. Este método resalta la modalidad de sicariato en los asesinatos de liderazgos sociales; de las 9 víctimas reportadas, 6 fueron abordadas con disparos realizados por individuos en motocicletas, como sucedió en los casos de Dania Sharit Polo, Freddy Archibold y Franklin Pabón. Es importante resaltar que este tipo de armas, como lo señala Caribe Afirmativo (2019), se utiliza con frecuencia en los asesinatos de mujeres lesbianas y bisexuales, lo que genera una dificultad constante para identificar a los perpetradores.
Por otro lado, se han registrado 30 casos donde se emplearon armas blancas. Al analizar este tipo de armas, surgen dos perspectivas: en primer lugar, las armas fueron utilizadas en gran medida como mecanismo para ejercer violencia en espacios públicos, como resultado de peleas, robos o conflictos interpersonales, sin excluir la posibilidad de que estos eventos estuvieran motivados por prejuicios. En segundo lugar, el arma fue utilizada por el agresor como parte de su acto violento en espacios privados. Esto se evidenció en casos de hombres gais asesinados en sus hogares o lugares de encuentro, así como en mujeres trans que fueron víctimas de violencia mientras ejercían.
Finalmente, atendiendo a la distribución geográfica, los móviles de la violencia homicida y el acceso a la información de los casos, Caribe Afirmativo pudo conocer que al menos 23 asesinatos en el 2023, tiene posibilidad de ser hechos de violencia por prejuicio, dado que se observaron indicios de esta forma de violencia. La mayoría de estos casos ocurrieron en Antioquia (7), en su mayoría en la ciudad de Medellín, seguido de Atlántico (4), Cesar (2) y Valle del Cauca (2). Las víctimas en su gran mayoría fueron hombres gais y mujeres trans.
Situación de amenazas
Ser una persona sexo-género disidente en el país, implica enfrentarse a desafíos significativos en un entorno marcado por constantes amenazas tanto individuales como colectivas, que buscan hostigar, intimidar, excluir o restringir el goce o disfrute de los derechos de estas personas y grupos sociales. En este contexto, se reportaron 2.333 casos de amenazas individuales contra las personas Lgbtiq+ para el año 2023, mostrando una disminución del 24% en comparación con las cifras reportadas en 2022.
Al examinar con detalle quiénes son las personas Lgbtiq+ víctimas de violencias amenazantes, observamos que el mayor grupo de víctimas, 887, correspondiente al 38.8%, está registrado como personas Lgbtiq+ no identificadas. Esto se debe a que, tras analizar los datos suministrados por la fiscalía, se evidenciaron casos en los que solo se asignó la marcación obligatoria de pertenencia al grupo Lgbtiq+, sin identificar la orientación sexual y la identidad de género de las víctimas. Seguidamente, tenemos a los hombres gais con 503 víctimas (21.6%), mujeres lesbianas con 297 víctimas (12.7%), hombres bisexuales con 251 víctimas (10.8%), mujeres bisexuales con 204 víctimas (8.7%), mujeres trans con 101 víctimas (4.3%) y finalmente los hombres trans con 90 víctimas (3.9%).