Con la participación de más de 1.500 delegados de 71 Estados, representantes de la sociedad civil, organismos internacionales, empresarios, alcaldes y 300 enviados oficiales de Colombia, concluyó en la Biblioteca Héctor Salah Zuleta de Riohacha la XV edición del Foro Mundial de Migración y Desarrollo.
Durante seis paneles de expertos, 21 eventos paralelos, seis mesas redondas y cinco diálogos, los participantes reflexionaron sobre los retos y oportunidades de la movilidad humana en el marco del desarrollo sostenible.
Entre los temas centrales estuvo la necesidad de co-diseñar nuevas rutas de movilidad laboral entre países de origen y destino en sectores estratégicos como salud, cuidados y energías limpias, garantizando condiciones laborales justas y con enfoque de derechos, género y desarrollo.
También se destacó la urgencia de soluciones duraderas para los desplazados internos, con énfasis en la integración urbana, acceso a servicios básicos y oportunidades económicas, en articulación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La viceministra de Relaciones Exteriores encargada, Olga Lucía Arenas, destacó el impacto de la cumbre en el Caribe colombiano, “Este foro en La Guajira ya es una victoria para su economía local y su realce ante el mundo. Su compromiso con los migrantes en la tercera frontera terrestre más grande del planeta lo confirma”.
Arenas recordó que el proceso preparatorio se inició hace un año y medio desde la Embajada de Colombia en Ginebra, con el propósito de innovar en dinámicas de diálogo más inclusivas y enfocadas en la búsqueda de soluciones y buenas prácticas.
En su intervención final, la funcionaria enfatizó que la migración debe gestionarse con un enfoque humano: “Migrar no significa renunciar a los derechos; al contrario, es una oportunidad para ampliar libertades, capacidades y horizontes. Nos vamos de Riohacha con la certeza de que aquí comienza la construcción de un futuro en el que la movilidad sea un viaje de derechos, sueños y oportunidades compartidas”.
Colombia, concluyó, reafirma su compromiso con una migración ordenada, segura y regular, con la dignidad y los derechos humanos en el centro de su política.