Un día como hoy, hace 8 años la joven enfermera Jessuris López Martínez, sigue desaparecida, su madre quien desde ese momento no ha parado en buscar a su hija manifestó que de parte de la Fiscalía no recibe respuesta factible de ubicación o señal de vida, desde el inicio el caso sigue siendo un misterio sin resolver para los investigadores que no le dan respuesta a la madre que sueña con volver a verla.
Su desaparición ocurrió el 7 de marzo del 2015 cuando fue vista por última vez en la residencia de su expareja quien fue asesinado y hallado muerto después de tres días en zona rural del Distrito de Riohacha, caso que al igual que la desaparición de su hija es un gran misterio para las autoridades, ya que él era el único que podía saber cuál ha sido el destino de la joven enfermera.
Zoraida Martínez Epiayu, todos estos años se ha dedicado a buscar a su hija, años tras año al llegar está fecha la nostalgia invade su ser, revive con mayor profundidad cada momento que se vivió desde su desaparición.
“No he parado de buscarla es mi deber como madre, siempre voy a la Fiscalía, pero ahí no me dan respuesta de nada, que las investigaciones se están haciendo, pero ya van 8 años y no sé nada de ella, no tengo señales de vida”, manifestó la madre de la víctima.
Martínez Epiayu, nos cuenta que la angustia desde el momento de su desaparición no ha cambiado son años en espera de una respuesta que, de señales de vida.
“Hemos hecho de todo, ir por cada lugar, barrio, ranchería y a otros Departamentos para saber si hay algún indicio que dé con ella, pero nada, lo que más me duele es la falta de gestión de las autoridades investigativas que no han podido darnos una respuesta factible”, indicó.
La muerte de su expareja
La muerte de la expareja de Jessuris López Martínez, el joven Juan Carlos Mercado López, de 26 años, desencadenó una angustiante situación, ya que él fue la última persona que la vio cuando fue a visitarlo en su residencia para buscar un dinero para el cuidado del hijo que tenían ambos.
“Esto no lo esperábamos ya que él sería el único que nos podía dar indicios del paradero de mi hija y esto causo mucho dolor ya que a los tres días de no saber nada de Jessuris, lo encontraron muerto”, dijo Martínez Epiayu.
Mercado López, fue hallado muerto el 10 de marzo del 2015 en la vía de la Troncal del Caribe, a la altura de la comunidad indígena La Cachaca 1 a tres kilómetros del casco urbano de la ciudad de Riohacha, en aquel momento los habitantes de la zona manifestaron que vieron a dos personas circular en una motocicleta, pero que al poco tiempo sólo vieron salir a uno, los alertó y fueron a ver encontrando el cuerpo sin vida del joven.
Se pudo conocer que, Marlene López Crespo, madre el joven, dijo que su hijo Juan Carlos había recibido amenazas de muerte en su celular luego de la desaparición de su expareja Jessuris, además, de la presión que sentía de las autoridades en su contra debido a que fue el último en tener contacto con ella.
Lo que hasta ahora mantiene en zozobra a los familiares de Jessuris, es que las autoridades no han sido claro con lo sucedido, no saben si la desaparición de ella y la muerte de su expareja tienen alguna relación o que fue lo que sucedió.
“siempre es lo mismo en las autoridades no consigo solución, no sé sabe nada ni dicen nada, ya no sabemos a quién recurrir para poder saber dónde está mi hija”, señaló Zoraida Martínez.
Por parte de la Fiscalía, sólo se conoce que se hicieron las indagaciones pertinentes, que se realizaron alrededor de 20 entrevistas a personas entre familiares, amigos, vecinos y compañeros de trabajo, al mototaxista que la llevo a la residencia de su expareja y un joven que la estuvo pretendiendo.








