Desde tempranas horas de la mañana, familiares, amigos y miembros de la comunidad se congregaron frente a las instalaciones de Profamilia en Riohacha para exigir justicia por el fallecimiento de Kendry Gisell Cárdenas Pimienta, una joven madre que, según sus allegados, perdió la vida tras ser sometida a un procedimiento quirúrgico en el marco de una campaña de salud promovida por esta entidad.
Con pancartas, megáfonos, camisetas blancas y globos del mismo color, los manifestantes realizaron un plantón pacífico en el que hicieron un llamado urgente a las autoridades de salud y a la justicia para que se investiguen los hechos y se determinen responsabilidades. La familia de Kendry sostiene que su fallecimiento fue producto de un presunto mal procedimiento médico, lo cual habría podido evitarse si se hubieran seguido los protocolos adecuados.
De acuerdo con la información suministrada por sus familiares, el procedimiento quirúrgico al que se sometió la joven madre fue realizado en una reconocida clínica de Riohacha, durante una jornada organizada por Profamilia. Posteriormente, Kendry presentó complicaciones que, según ellos, no fueron atendidas a tiempo ni con la rigurosidad necesaria, lo que derivó en su trágico deceso.
“Esto no puede quedar en la impunidad”, expresaron sus familiares durante el acto de protesta, quienes confirmaron haber interpuesto una denuncia formal ante las autoridades competentes. Insisten en que la institución debe responder por lo ocurrido y que se garantice que casos como este no vuelvan a repetirse.
El fallecimiento de Kendry ha conmocionado a la comunidad, no solo por la pérdida de una joven madre, sino también por el hecho de que deja a dos pequeños hijos en la orfandad. “Hoy lloramos su partida, pero no descansaremos hasta que se haga justicia por su vida”, señalaron entre lágrimas sus allegados.