Así lo denuncian quienes se desplazan a pie y en vehículos por la calle 14 con carrera 17 en plena zona céntrica del municipio fronterizo.
Las quejas precisan que en esta localidad se están hurtando una tapa de alcantarilla casi de forma diaria y señalan como responsables, a los habitantes de calle y a algunos ciudadanos de nacionalidad venezolana, que las venden en las chatarrerías para luego comprar sustancias alucinógenas.
La comunidad viene solicitando tanto al municipio como a las autoridades, que ejerzan un control más estricto a las empresas que se dedican a la compra de chatarra.
“Hacemos un llamado a la empresa de servicios públicos para que repare cuanto antes la alcantarilla de la calle 14 con carrera 17 antes de que pueda presentarse un accidente que lamentar”.







