Desde la tribuna de las Naciones Unidas, Colombia llevó ayer jueves un mensaje que pretende marcar una nueva etapa en la relación del país con el mundo. El vicepresidente José Manuel Restrepo, en representación del presidente Abelardo De la Espriella, presentó ante la Asamblea General el concepto de la ‘Patria Milagro’, una propuesta que tiene como punto de partida la recuperación de algo mucho más difícil de construir que una carretera, un hospital o una obra pública: la confianza.
La tesis planteada es sencilla, pero ambiciosa: Colombia necesita volver a confiar en sí misma y lograr que el mundo vuelva a confiar en Colombia.
La primera es la seguridad. El Gobierno planteó ante la comunidad internacional que el narcotráfico no puede seguir siendo entendido exclusivamente como un problema colombiano, porque las drogas se producen en unos territorios, atraviesan fronteras y terminan alimentando redes criminales y financieras de carácter transnacional. Por eso, el llamado fue directo: Colombia hará su parte, pero la comunidad internacional también debe hacer la suya.
La segunda dimensión es económica. No existe inversión sin seguridad jurídica, como tampoco existe empresa sostenible cuando el capital teme que las reglas cambien arbitrariamente, cuando la inseguridad amenaza la producción o cuando la corrupción termina convirtiéndose en un impuesto adicional para quienes quieren trabajar legalmente.
Por eso resulta significativo que desde la ONU se haya invitado a los inversionistas del mundo a mirar hacia Colombia. El país tiene dos océanos, recursos energéticos, tierras productivas, biodiversidad y una posición geográfica privilegiada.
La ‘Patria Milagro’, entonces, no debería medirse por la fuerza de una expresión política, sino por sus resultados.
Será milagro si un campesino puede trabajar su tierra sin pedir permiso a una organización armada. Si un comerciante puede abrir su negocio sin pagar extorsiones. Si una empresa nacional o extranjera puede invertir con reglas claras. Si los jóvenes encuentran oportunidades en la ciencia, la tecnología, la industria y las nuevas economías. Y si el Estado recupera la capacidad de garantizar derechos y hacer cumplir la Ley.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ya había expresado en su reunión con Restrepo la importancia de la cooperación multilateral frente al crimen organizado transnacional.
Acabar con la inequidad que ha arrastrado el país, y que mantiene a las zonas fronterizas en la pobreza. En departamentos como La Guajira, donde seguridad, agua, energía, infraestructura, empleo e inversión siguen siendo asuntos inseparables.
La comunidad internacional puede acompañar, invertir y cooperar. Pero la confianza definitiva se construye dentro del país.
La ‘Patria Milagro’ será, finalmente, mucho más que un discurso pronunciado ante el mundo. Será la capacidad de demostrar que Colombia puede ser un territorio donde vivir, trabajar, invertir y formar empresa no sea una apuesta de riesgo, sino una oportunidad.