Riohacha llega a sus 476 años de poblamiento en medio de una serie de dificultades que se agudizan con el tiempo, que requie-ren un mayor esfuerzo de la actual administración para sacar adelante su Plan de Desarrollo aprobado por el Concejo Distrital, que se constituye en el instrumento destinado a orientar, regular y promover en el periodo 2020 – 2023 todas las actividades en los sectores social, económico, seguridad y convivencia, infraestructura y ambiente e institucional, en procura del mejoramiento de las condiciones y la calidad de vida de los habitantes de la jurisdicción del Distrito de Riohacha, mediante la aplicación con eficiencia, eficacia, racionalización y transparencia de los recursos económicos, físicos y humanos.
Hoy con una serie de actividades académicas y culturales, se conmemora la fecha por parte de la actual administración, con un llamado al sentido de pertenencia de los ciudadanos quienes deben generar una mayor conciencia para desde su comportamiento ayudar a construir una ciudad amable y amigable con el medio ambiente.
Sea la oportunidad para recordarles al alcalde y a su equipo de gobierno, que se deben redoblar los esfuerzos para mostrar esos primeros resultados de cambio, en una ciudad que sigue creciendo de manera desordenada, con serios problemas de movilidad, ocupación del espacio público y con una alta tasa de desempleo.
A dos años y cuatro meses de que termine este periodo de gobierno, la administración cuenta con poco tiempo para poder cumplir con los compromisos a la comunidad refrendados en el Plan de Desarrollo ‘Riohacha cambia la historia’ 2020-2023, en el que se consigna por ejemplo su visión al año 2035, en donde se plantea que el Distrito Especial, Turístico y Cultural será una ciudad competitiva, moderna, con vocación marítima y turística, con oferta cultural, ambientalmente sostenible, organizada, segura e integrada, que haga posible la equidad, la convivencia social y el crecimiento económico.
Esta condición será el resultado del logro de los objetivos de desarrollo humano, de adoptar una posición de liderazgo departamental y regional, de adelantar una gestión de gobierno estratégica, desarrollo tecnológico, planeación, desarrollo del territorio y convivencia ciudadana. La ciudad podrá cerrar la brecha social entre lo urbano, lo rural y lo étnico con sentido de identidad y pertenencia territorial y se hará posible la construcción de un ciudadano del mar.
Sin embargo, solo redoblando los esfuerzos, la actual administración podría dejar esas bases sólidas para alcanzar lo que el propio alcalde José Ramiro Bermúdez, plantea como la gran oportunidad y el gran desafío de enrutar el destino por el mejor camino.