La presencia en Nazareth, Alta Guajira, de los candidatos presidenciales Gustavo Petro y Francia Márquez, dejó encendida la discusión entre líderes de la cultura wayuú y los arijunas que están en favor o en contra del acto mediante la cual se colocó el chinchorro como tapete o alfombra en la improvisada tarima en donde los candidatos se dirigieron a la comunidad.
Que los particulares nos metamos en la discusión del tema, no dejaría de calificarse por quienes comulgan con el hecho como una intromisión en la cosmogonía y cosmovisión de la cultura, ya que son las autoridades wayuú quienes en su real saber deben de determinar si el acto fue un agravio, o si el mismo tiene un significado en medio de la connotación milenaria y sagrada conectada desde la espiritualidad.
Puede haber cientos de textos que indiquen el significado del chinchorro y su relación espiritual con la madre wayuú, pero quienes están ciegos con la política no pueden darle el calificativo de agravio ya que siempre van a encontrar una justificación que califique de bien lo acontecido en la reunión política de Nazareth, mientras que quienes son contrarios a la orientación Petro – Márquez, le van a encontrar todo tipo de objeciones y atentados contra la cultura.
Hoy que algunos líderes petristas pertenecientes a la cultura wayuú se encuentran engolosinados con la política presidencial, es difícil que exista un raciocinio coherente entre lo que debe predominar si lo cultural que es ancestral o lo político que es coyuntural, por lo tanto, la discusión entre sí está bien o mal hecho que se pise un chinchorro por parte de un particular, es una discusión que la deben dirimir mediante el derecho consuetudinario wayuú que hace parte de la ley que rige al interior de la cultura.
¿Qué hubiera pasado si el chinchorro lo hubiera pisado cualquier persona contraria a la política de Gustavo Petro y Francia Márquez? Seguramente quienes hoy dicen que eso es nada, que es cultural o que fue una forma de adoptar a los visitantes, tuvieran encendidas las redes sociales, las columnas de opinión y algunos medios, pero que bien que entre el significado ancestral del chinchorro y lo que pasó con los políticos visitantes en Nazareth no es nada del otro mundo, significa que en los venideros casos esto se puede seguir ocurriendo bajo la complacencia de los mismos representantes de la cultura wayuú. He allí en donde nosotros concluimos que en la forma polarizada en que se encuentra la política presidencial, ésta está por encima de lo cultural.