Reinician hoy las actividades del Carnaval en la ciudad de Riohacha con un homenaje a las exreinas en la plaza Padilla.
Los hacedores del Carnaval como siempre imprimiendo su alegría para que la programación se cumpla, a pesar de las dificultades económicas que enfrentan para mostrar mejores resultados al pasar de los años.
Este año con unas fiestas más cortas las reinas, las fundaciones y las comparsas han puesto todo su empeño para brindar un bonito espectáculo a la comunidad.
Los ensayos se ven reflejado en los desfiles de los viernes, donde las reinas y las comparsas lucen hermosos atuendos que terminan opacados por el ataque con agua y maicena de un grupo de jóvenes que atentan contra el espectáculo.
El ataque a las comparsas termina en una confrontación entre jóvenes, lo que no permite que los desfiles concluyan de acuerdo con el recorrido programado.
Esta situación que se presenta en cada temporada de Carnaval, requiere que de parte de las autoridades se tomen ciertas medidas para ejercer el control, y evitar que los vándalos sigan atentando contra una de las fiestas más tradicionales y queridas de la ciudad.
Es urgente que desde el Comando de Policía se despliegue todo el apoyo para ejercer el control, pero también que los padres de familia estén más pendientes de sus hijos involucrándolos de manera sana a que disfruten del Carnaval.
Se trata de una tarea de concientización que se tiene que trabajar durante todo el año, para que la comunidad en general siga aportando y queriendo estas fiestas que se convierten en un espacio para el sano goce.
El Carnaval es una industria, y una oportunidad para dinamizar la economía en la ciudad por la cantidad de trabajo alrededor de los diseños, los vestidos, la costura, los viajes, las comidas, en fin, una serie de actividades que permiten el ingreso a muchas familias.
El llamado a las organizaciones para que por fin aunen esfuerzos y comprendan que solo unidos podrá sobrevivir el Carnaval de Riohacha, al alcalde para que encuentre la manera de brindar ese apoyo económico oportuno a quienes cada año a pesar de todas las dificultades le entregan a la ciudad una programación variada llena de color, alegría y música.