Editorial Diario del Norte
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En San Juan se anuncian ejes clave de modernización del Estado

En la vieja casona donde vivió monseñor Manuel Antonio Dávila, el gran sacerdote que, inspiró a la sanjuanera Ketty Cuello para escribir la novela ‘San Tropel’, la Confederación…

En la vieja casona donde vivió monseñor Manuel Antonio Dávila, el gran sacerdote que, inspiró a la sanjuanera Ketty Cuello para escribir la novela ‘San Tropel’, la Confederación…

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En la vieja casona donde vivió monseñor Manuel Antonio Dávila, el gran sacerdote que, inspiró a la sanjuanera Ketty Cuello para escribir la novela ‘San Tropel’, la Confederación Colombiana de Concejales, comenzó a dar los primeros pasos a un trascendental debate, que va a inspirar al país, sobre lo que será la reforma a la estructura del Estado.

Fueron dos días en donde se dieron cita concejales de pequeñas comarcas colombianas, que no quisieron desaprovechar la oportunidad para estar frente a destacadas personalidades, que comenzaron a darle las primeras pinceladas a lo que se espera sean cambios trascendentales y fundamentales para modernizar las estructuras administrativas de esta Nación.

Esta reforma que no debe darse solo en los fríos escritorios de oficinas bogotanas, ya comenzó a salir a las zonas apartadas. San Juan del Cesar, y la casona del padre Pio Quinto Quintero, el de la novela que nos puso a vibrar, entre enero de 1987 y febrero de 1988, coloca las primeras puntadas a discusiones en donde los concejales del país, deben jugar un papel muy importante.

El tema cobra mucha importancia, cuando el propio director del Departamento Administrativo de la Función Pública, Leonardo Huertas, intervino como uno de los ponentes donde lanzó anuncios sobre las reformas, que se proyectan para mejorar el funcionamiento de las entidades públicas.

La discusión es pertinente. Colombia necesita un Estado que elimine trámites innecesarios, corrija la duplicidad de funciones y utilice responsablemente los recursos públicos.

En los municipios de sexta categoría, las dificultades son más evidentes. Muchas administraciones trabajan con presupuestos limitados, equipos técnicos reducidos y escasa capacidad para formular proyectos, gestionar recursos nacionales y cumplir las crecientes exigencias administrativas. Pretender que operen bajo las mismas condiciones de las grandes capitales desconoce las profundas diferencias territoriales.

Por eso, modernizar el Estado también significa fortalecer a las instituciones locales. Se necesitan asistencia técnica permanente, capacitación de los funcionarios, herramientas digitales accesibles y acompañamiento para formular proyectos que permitan convertir las necesidades comunitarias en inversiones concretas.

El encuentro, con la participación de Felipe Delgado Libreros, presidente de la Confederación Nacional de Concejos y Concejales de Colombia, Confenacol, también puso sobre la mesa el papel de estas corporaciones. Los concejales no deben limitarse a aprobar acuerdos y ejercer control político: su conocimiento del territorio puede aportar criterios fundamentales para diseñar reformas administrativas realistas.

La pregunta de fondo es si la reforma llegará acompañada de recursos, herramientas y compromisos verificables para las regiones. La Guajira conoce las consecuencias de las distancias geográficas, las necesidades sociales acumuladas y las limitaciones institucionales que afectan a numerosas comunidades.

El Gobierno nacional tiene la oportunidad de demostrar que modernizar no significa centralizar ni imponer modelos uniformes. Significa construir administraciones capaces de responder a las particularidades de cada territorio.

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