Editorial Diario del Norte
Editorial

Elecciones atípicas

Este domingo los habitantes del municipio de La Jagua del Pilar, salen a ejercer el derecho al voto para elegir nueva alcaldesa quien terminará el actual período de…

Este domingo los habitantes del municipio de La Jagua del Pilar, salen a ejercer el derecho al voto para elegir nueva alcaldesa quien terminará el actual período de Gobierno.
Dos mujeres profesionales se enfrentan en busca del triunfo que les permita convertirse en la primera autoridad del municipio.
Esta elección atípica donde 4.473 personas se encuentran debidamente inscritas para ejercer el derecho al voto estuvo marcada por la polarización, y las denuncias de ambas campañas que de alguna manera alertaron a las autoridades para volcar toda la institucionalidad a ese territorio.
De acuerdo con la Registraduría, el censo electoral para esta elección fue actualizado y depurado.
Al respecto, es importante tener en cuenta lo señalado por el Consejo de Estado en Sentencia del 14 de marzo de 2019, que establece que la residencia electoral puede entenderse como la relación del votante con el lugar en el que habita, en el que de manera regular está de asiento, ejerce su profesión u oficio o en el que posee alguno de sus negocios o empleo. En este orden de ideas, el hecho de que una persona no habite en el lugar en el que vota, no significa que esta no sea su residencia electoral.
Para este certamen electoral, la Registraduría Nacional instalará dos puestos de votación, uno en la cabecera municipal y otro en el corregimiento El Plan, que estarán conformados por 12 mesas.
Adicionalmente, en ambos puestos de votación la entidad validará la identidad de los electores mediante autenticación biométrica.
Lo cierto es que esta será una elección supervigilada, para garantizar que los votantes puedan ejercer ese derecho con tranquilidad y sin presiones indebidas.
El llamado para las candidatas Ivón Manjarrez y Tomasa Soto, para que aviven por una jornada tranquila y respetuosa, donde prime la sensatez y evitar altercados que podrían generar alteración del orden público.
Esta elección atípica en un municipio pequeño donde todos se conocen debe constituirse en la fiesta de la democracia, y no en el señalamiento entre amigos y familias.
Llegó la hora de cumplir con un deber, pero también de demostrar que se debe imponer el respeto por la diferencia.