La cancha El Salaito es uno de los sitios emblemáticos del tradicional barrio Arriba de la ciudad de Riohacha, por allí pasaron figuras importantes del fútbol de La Guajira como Arnoldo “El Guajiro” Iguarán.
Con el paso del tiempo los entrenadores de fútbol de las diferentes ligas, así como los niños y jóvenes que entrenaban cada mañana y tarde, iniciaron el voz a voz para que ese espacio realmente se convirtiera en un sitio digno para entrenar y jugar.
La petición finalmente fue atendida cuando asumió como gobernadora encargada Diala Wilches, y antes de entregar el cargo al gobernador Jairo Aguilar Deluque, adjudicó el proyecto de remodelación a lo que se le dio continuidad, y la cancha pasó a un estadio confortable que fue entregado formalmente a la administración Distrital de Riohacha.
La inversión superó los seis mil millones de pesos, recursos del Sistema General de Regalías que fueron invertidos de acuerdo con lo contratado, donde se demuestra que sí es posible entregar las obras.
Hoy los entrenadores, jóvenes y niños cuentan con un estadio confortable que les permite avanzar en su preparación física para participar en campeonatos nacionales o locales.
La infraestructura pasó a manos del Distrito de Riohacha, quien debe responder por su mantenimiento apoyado en la comunidad residente en el sector.
Es una obra que abre el espacio para las familias quienes ahora cuentan con un sitio especial para afianzar los lazos, y la oportunidad para que los niños y jóvenes inviertan de manera útil su tiempo.
El Salaito es una realidad como lo expresó el gobernador al entregarlo formalmente al Distrito.
La intervención del estadio incluyó grama sintética para la cancha, graderías con cubierta y silletería, camerinos para jugadores y árbitros, baterías sanitarias para el público, iluminación general para todo el escenario, cerramiento perimetral y adecuaciones externas y peatonales.
De esa manera se recuperan los escenarios deportivos, y se demuestra que cuando se trabaja en equipo es posible entregar resultados para generar confianza en la comunidad ávida de disfrutar de una ciudad moderna y amigable con el ambiente.