El colapso del puente Mendihuaca, que permite el tránsito del departamento del Magdalena con La Guajira, deja en evidencia su falta de mantenimiento preventivo.
La situación ha generado incalculables pérdidas a familias ubicadas en la vía que ofrecen sus productos a los viajeros, al tiempo que encarece el valor del pasaje a quienes hacen transbordo para llegar de manera más rápida a Santa Marta y Barranquilla.
El hecho debe llamar la atención de los gobiernos del Magdalena y La Guajira, para en una sola voz exigir al Gobierno nacional revise el estado actual de los puentes para evitar que se repita la historia.
En Colombia hay más de 170 puentes en estado crítico. La Contraloría informó que, además de las 40 estructuras en estado crítico que están a cargo de la ANI, hay otros 137 puentes en manos del Invías en la misma situación.
De los 40 puentes en situación crítica a cargo de la ANI, cuatro de ellos en daño extremo con falla total y 36 con daño grave.
Es importante recordar que de acuerdo a expertos, los daños en los puentes tienen que ver con corrosión, grietas y deterioro estructural.
De acuerdo con la Cámara de Comercio de La Guajira, la interrupción de la Troncal del Caribe ha generado serias afectaciones a la movilidad de ciudadanos, empresarios, turistas, trabajadores y al transporte de carga, triplicando los tiempos de desplazamiento y obligando al uso de rutas alternas altamente vulnerables.
Esa situación impacta de manera directa a 1.236 empresas del sector turístico en los municipios de Riohacha y Dibulla.
Así como al tránsito interdepartamental por donde circulan en promedio 2.513 vehículos diarios, y a la operación de Puerto Brisa y la Zona Franca Brisa, infraestructura clave para el comercio exterior y la competitividad logística del país.
Por ello es importante recordar la posición de la Cámara de Comercio de La Guajira, cuando reiteró su llamado a la articulación institucional y a la atención prioritaria de esta contingencia.