Cuando el nuevo departamento de La Guajira apenas se aprestaba a celebrar sus primeros tres años de creación, un grupo de visionarios se reunión a fin de analizar la posibilidad de darle vida a una entidad que representara a sus trabajadores, tal, y como existían en el resto de regiones del país.
Ese día, se firmó el acta en donde se le dio la partida de nacimiento a una entidad que, a través de 57 años, se ha convertido en el ícono de desarrollo de esta región: Primero, como Comfamiliar, y ahora Comfaguajira.
El licenciado Manuel Cayetano Sierra Pimienta lideró el proceso. En una oficina prestada comenzó a funcionar la Caja de Compensación Familiar. La misma que tiempo después, construyó su moderna sede en la calle 13 con carrera 8; la que trajo el primer supermercado para la ciudad de Riohacha; la que nos construyó tres modernos centros vacacionales, orgullo de la región.
Pero no solo se quedaron en la recreación. En Hatonuevo fueron los líderes en el montaje de un centro educativo para apoyar a los trabajadores de Intercor que residían en el complejo habitacional.
En Riohacha, se construyó el primer Centro de Convenciones bautizado como Maziruma, que se constituyó en la sede obligada de todos los eventos trascendentales de este Departamento.
En educación y formación para el trabajo, Comfaguajira ha sido una puerta abierta al progreso, formando técnicos laborales que hoy contribuyen al desarrollo productivo del Departamento. Su Agencia de Empleo, por su parte, ha enlazado sueños con oportunidades, acompañando con profesionalismo a quienes buscan un mejor futuro.
La salud, la recreación y la cultura también han sido protagonistas en este recorrido. Jornadas médicas, programas preventivos.
Hasta hace poco tuvo al servicio de la comunidad la mejor EPS de la región la cual, lamentablemente debió ser cerrada.
Más que una Caja de Compensación Familiar, ha sido un pilar en el desarrollo social del Departamento, llevando oportunidades donde muchas veces solo había olvido, y sembrando esperanza donde antes reinaba la necesidad.
Su impacto no solo se mide en cifras, sino en historias transformadas: jóvenes que acceden a educación técnica, madres cabeza de hogar que encuentran un empleo digno, comunidades indígenas que reciben atención médica o familias que por primera vez tienen una vivienda propia.
Hoy con orgullo, cientos de familias agradecen a Comfaguajira poder contar con una casa propia tras ser beneficiadas con los grandes programas de viviendas subsidiadas en todo el Departamento.
Después de ser intervenida, la Caja de Compensación vive un buen momento, en cabeza de Diana Tello, una profesional que maneja liderazgo, buen ambiente laboral y tiene las puertas abiertas para atender a toda la sociedad guajira.
¡Felices 57 años, Comfaguajira! Gracias por sembrar bienestar.