Una amarga experiencia vivió en Cartagena una turista oriunda del interior del país, por cuenta de los abusos que algunos prestadores de servicios siguen cometiendo contra los visitantes.
A través de sus redes sociales, Febe López, expresó su indignación por el cobro excesivo que le hicieron en Playa Blanca, en isla Barú, solo por sentarse en una silla bajo la sombra durante tres horas.
Todo iba bien hasta que Febe pidió la cuenta del consumo que ella y su acompañante habían hecho por concepto de agua, cerveza y agua de coco, considerando razonable lo que le estaban cobrando.
Sin embargo, para su sorpresa, además de las bebidas, le adicionaron $250.000 por las sillas y por seguridad.

La joven disgustada indicó que la amenazaron a ella ya las personas con las que estaba si no pagaban lo que les pedían por un servicio que no había solicitado.
“Negociamos en 30 mil las sillas + el consumo. Al final me entero que en los 250 mil iba incluido: 1. El trabajo de ellos del cual no se cual fue ya que duré 3 horas allí. 2. Seguridad (según vigilancia para que nadie nos robara) 3. Que tenían que pagarle al de la basura”, narró la turista, quien agregó no imaginarse el abuso y el engaño al que someten a los turistas extranjeros.
Finalmente para cerrar este ingrato momento, la mujer se dirigió a la Alcaldía a denunciar a los operadores y se encuentra a la espera de que la administración distrital de Cartagena tome medidas para que estos casos no se presenten en los sitios turísticos de la ciudad.