Después de varios días de altas temperaturas y una marcada sensación térmica, un fuerte aguacero sorprendió este sábado a Barranquilla y diferentes municipios del Atlántico. Las precipitaciones estuvieron acompañadas de ráfagas de viento y caída de granizo, principalmente en sectores del sur de la capital del departamento.
En Barranquilla se reportaron acumulaciones de agua y desbordamientos de arroyos en zonas como el Paseo Bolívar y la avenida Murillo, cerca del Centro Comercial Metrocentro. También hubo lluvias intensas y granizo en barrios como Santa María, Ciudadela 20 de Julio, Conidec y 7 de Abril. En el norte, los fuertes vientos provocaron preocupación por el movimiento de árboles y dejaron sectores sin energía eléctrica.
En Soledad también se registraron lluvias, corrientes de agua y acumulaciones que afectaron la movilidad. En la calle 30, cerca del Hospital de la Universidad del Norte, el agua acumulada dificultó el tránsito, mientras que en Los Cedros se reportó granizo y posibles daños en techos. Galapa, Polonuevo y Malambo también estuvieron entre los municipios afectados por las condiciones meteorológicas.
El Ideam atribuyó las lluvias al tránsito de una onda tropical que interactúa con una vaguada en altura y mantiene condiciones favorables para nuevas precipitaciones. La entidad emitió alerta naranja por vientos que podrían alcanzar los 45 kilómetros por hora y advirtió sobre la posibilidad de nuevos vendavales en el Atlántico.
Las autoridades recomendaron asegurar techos, retirar objetos que puedan ser arrastrados por el viento y evitar permanecer o estacionar vehículos bajo árboles durante las lluvias. La línea 195 y el número (605) 401 0205 fueron habilitados para reportar emergencias en Barranquilla.