Las ayudas humanitarias comenzaron a llegar a Montería y otros municipios de Córdoba para atender a miles de familias afectadas por las intensas lluvias que mantienen en alerta roja a los ríos Sinú, San Jorge y Canalete, cuyos niveles continúan en rangos críticos. La emergencia ha provocado inundaciones, daños en viviendas y afectaciones a comunidades rurales y urbanas del departamento.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) confirmó el envío de un avión con al menos 10 toneladas de asistencia humanitaria, que incluyen elementos básicos para los damnificados, además de la entrega de maquinaria amarilla para apoyar las labores de mitigación y atención de emergencias en zonas afectadas.
De acuerdo con autoridades departamentales, las lluvias han impactado a cerca de 20.000 familias, por lo que las ayudas buscan aliviar las necesidades más urgentes mientras continúan las acciones institucionales para enfrentar la crisis climática y reducir el riesgo en los municipios más afectados.
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Ayuda humanitaria y acciones de respuesta institucional
El cargamento aéreo enviado por la UNGRD llegó con kits de asistencia destinados a las familias damnificadas, mientras que la maquinaria entregada servirá para reforzar trabajos de contención, remoción de material y adecuación de vías afectadas por las inundaciones. Las autoridades locales y organismos de socorro coordinan la distribución del apoyo y mantienen monitoreo constante de las zonas críticas.
Desde la Gobernación de Córdoba se ha insistido en la necesidad de reforzar la atención ante la magnitud de las precipitaciones, que han generado emergencias simultáneas en varios municipios. Las autoridades locales señalaron que continúan evaluando daños en infraestructura, cultivos y viviendas, mientras se mantiene la articulación con el Gobierno nacional para ampliar la asistencia humanitaria.
Alerta roja y monitoreo permanente de los ríos
Los organismos de gestión del riesgo mantienen la alerta roja debido a los niveles críticos de los principales afluentes del departamento, lo que aumenta el riesgo de nuevas inundaciones y desbordamientos. Equipos técnicos realizan seguimiento permanente y han recomendado a las comunidades ubicadas en zonas ribereñas mantenerse atentas a los comunicados oficiales y acatar las medidas preventivas para evitar emergencias mayores.
Las autoridades reiteraron que la prioridad continúa siendo la protección de la vida y la atención a las familias damnificadas, mientras avanzan los operativos de entrega de ayudas, evaluación de daños y planificación de acciones para enfrentar la temporada invernal.








