Una polémica decisión judicial se produjo este viernes en Barranquilla, luego de que el Juzgado 102 Penal Municipal con Función de Control de Garantías Ambulante concediera detención domiciliaria a Digno Palomino, señalado cabecilla de la organización criminal «Los Pepes». La medida reemplaza la detención intramural que inicialmente se le había impuesto.
La variación se dio tras una apelación de la defensa, resuelta por el Juzgado Primero Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento, que anuló la primera decisión al advertir «serias falencias en la sustentación del juez de control de garantías». En audiencia celebrada el pasado 3 de septiembre, la magistrada que analizó el recurso indicó que la determinación inicial «careció de motivación suficiente, fue incompleta y se sustentó en un criterio equivocado».
“Hubo una ausencia absoluta de motivación, una motivación incompleta y deficiente”, puntualizó la jueza al referirse al fallo que ordenaba detención en cárcel.
La Fiscalía cuestionó la nueva medida, señalando que el juez «restó gravedad a la peligrosidad de Palomino, pese a que en un primer momento sí la había reconocido». El ente acusador reiteró que el procesado sería líder de «Los Pepes», grupo delincuencial enfrentado a «Los Costeños» por el control de rentas ilícitas en el Atlántico, lo que habría derivado en una serie de homicidios.
El fiscal del caso sostuvo que se presentaron pruebas materiales que acreditan la presunta responsabilidad de Palomino en al menos 11 hechos delictivos ocurridos entre julio de 2022 y julio de 2023, en Barranquilla, Soledad y Malambo. Estos eventos dejaron 17 víctimas mortales y, según la Fiscalía, obedecieron a ajustes de cuentas ordenados por el procesado.
Los delitos que se le imputan son concierto para delinquir agravado en concurso con homicidio agravado. Aunque Palomino no sería autor material de los crímenes, el ente acusador sostiene que, en su calidad de cabecilla, tiene responsabilidad directa en las órdenes impartidas.
Actualmente, Palomino se encuentra recluido en la Cárcel de Máxima y Mediana Seguridad de Valledupar, conocida como «La Tramacúa», por otros procesos judiciales. No obstante, tras la nueva decisión, el juez consideró que la Fiscalía no demostró cómo, desde prisión, el imputado habría obtenido medios electrónicos para ordenar homicidios. Por ello, determinó que «la medida de detención domiciliaria resultaba más proporcional e idónea».
La apelación de la Fiscalía frente a este fallo quedará ahora en manos de otro juez de conocimiento, que deberá resolver de manera definitiva si Palomino permanece en detención domiciliaria o regresa a una cárcel.








