El folclor vallenato está de luto tras la muerte de Náfer Durán Díaz, reconocido juglar, compositor, acordeonero y Rey Vallenato, quien falleció a los 93 años. La noticia…
Ya leíste tus notas gratis. Inicia sesión o crea una cuenta gratuita para seguir leyendo sin límite.
El folclor vallenato está de luto tras la muerte de Náfer Durán Díaz, reconocido juglar, compositor, acordeonero y Rey Vallenato, quien falleció a los 93 años. La noticia fue confirmada por su hijo, Luis Durán Escorcia, a través de redes sociales. Aunque hasta el momento no se ha informado oficialmente la causa de su fallecimiento, se conocía que el artista atravesaba dificultades de salud desde hacía varios meses.
Durán nació en El Paso, Cesar, el 26 de diciembre de 1932, y desde temprana edad estuvo ligado al acordeón y a las tradiciones musicales de su región. Con el paso de los años se consolidó como uno de los intérpretes y compositores que contribuyeron a preservar el sonido tradicional del vallenato y a transmitirlo a nuevas generaciones.
Uno de los momentos más importantes de su trayectoria ocurrió en 1976, cuando obtuvo la corona de Rey Vallenato en el Festival de la Leyenda Vallenata. En aquella edición interpretó Déjala vení, Teresita y El estanquillo, composiciones de su autoría, además de Los Altos del Rosario, obra de su hermano Alejandro Durán, quien había hecho historia al convertirse en el primer Rey Vallenato en 1968.
La trayectoria de Náfer Durán también recibió un reconocimiento especial en 1983, cuando fue declarado fuera de concurso en el Festival de la Leyenda Vallenata. Esta distinción destacó su experiencia y dominio del acordeón. En esa edición, el jurado estuvo integrado por el escritor y Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, Enrique Santos Calderón, Rafael Rivas, Miguel López y el también reconocido compositor e intérprete Leandro Díaz.
Otro capítulo destacado de su carrera estuvo relacionado con Diomedes Díaz. Náfer Durán participó como acordeonero en la producción musical Herencia vallenata, considerada el primer álbum grabado en la trayectoria discográfica de quien posteriormente se convertiría en una de las figuras más reconocidas de la música vallenata.
El legado de Náfer también se extendió a su familia. Varios de sus hijos siguieron vinculados al folclor: Luis ‘Lucho’ Durán y Náfer Durán Escorcia como músicos, Armando Durán en la composición, Jaime Durán como cajero, Elkin Durán en la guacharaca y Jader Durán como acordeonero, quien acompañó musicalmente al cantante Farid Ortiz.
Tras conocerse su fallecimiento, su hijo Luis Durán Escorcia dedicó un mensaje de despedida a través de redes sociales, en el que recordó a su padre y expresó el dolor de su partida, acompañado de una fotografía del juglar.
Con su muerte, el vallenato despide a uno de los exponentes de una generación que ayudó a consolidar y preservar las raíces del género. Su obra como acordeonero, compositor y formador de nuevas generaciones permanece como parte de la historia del folclor de la región Caribe.