Pocos días de clases bajo el modelo de alternancia fueron suficientes para que el Colegio Sagrado Corazón de Barranquilla tuviera que ponerse en cuarentena por la aparición de un brote de coronavirus en sus instalaciones.
Las clases en el colegio iniciaron el lunes, pero el martes padres de familia reportaron síntomas de Covid-19 en sus hijos, por lo que el Comité de Bioseguridad de esa institución decidió poner al colegio en cuarentena hasta el 8 de febrero. Durante el cierre, los estudiantes seguirán sus clases de manera virtual.
Esta decisión fue celebrada por médicos y pediatras del departamento del Atlántico, quienes destacaron el grado de responsabilidad asumido por el centro educativo para abordar el brote. “Celebro la sensatez y responsabilidad del colegio Sagrado Corazón. Si bien es cierto que en el Atlántico la mortalidad entre la población infantil ha sido cero, esto no es motivo para omitir que hay una positividad cercana al 7.8% según los informes que nos dio la Secretaría de Salud Distrital. Hemos venido que los niños son transmisores de la enfermedad, la positividad está ahí”, dijo el presidente de la Asociación de Pediatría del Atlántico, el médico Gustavo Romero.
El galeno explicó que una vez que estos brotes se presentan entre poblaciones de estudiantes, se hace difícil manejarlos, por lo que el cierre temporal del colegio es la mejor opción para garantizar la salud de los demás.
Si bien el Gobierno Nacional ha impulsado el retorno a clases en los colegios del país bajo el modelo de alternancia, para el doctor Romero es necesario que este regreso a clases se desarrolle gradualmente y de manera muy responsable. “El colegio Sagrado Corazón es un colegio que seguramente ha hecho una inversión en su logística, pero es muy difícil que se puedan controlar estos brotes que se puedan producir, no tanto en la estudiantil, sino en el soporte académico y directivo del colegio. Hay que ir con calma, progresivo, condicionado, restringido, con mucha responsabilidad social”, agregó Romero.