El feminicidio de Yolanda Estefany Arias Santos, de 25 años, estremeció al barrio La Manga, en el suroccidente de Barranquilla. La joven fue asfixiada en la madrugada del domingo, presuntamente por su pareja, Jairo Samuel Páez Muñoz, quien luego intentó huir en motocicleta. El hecho salió a la luz cuando su hermano Jainer la encontró sin vida en la vivienda familiar, en medio de un escenario que reflejaba un ataque silencioso y premeditado.
La fuga del presunto agresor tomó un giro inesperado con el hallazgo de cartas escritas de su puño y letra. Los documentos fueron encontrados en la motocicleta en la que escapaba y estaban dirigidos tanto a sus abuelos como a la familia de la víctima. En ellos, Páez confesaba haber cometido el crimen, pedía perdón y manifestaba intenciones de acabar con su vida, al tiempo que pedía a sus allegados cuidar de sus hijos.
Tras abandonar la vivienda, el hombre se trasladó hasta Puerto Colombia, donde intentó lanzarse al mar. Fue rescatado por un lanchero y entregado a las autoridades, quienes confirmaron que aún tenía en su poder una de las cartas. Su ubicación fue posible gracias al sistema de rastreo de la moto, lo que permitió seguir su recorrido hasta el corregimiento de Salgar. Con estas pruebas, la Fiscalía General de la Nación avanzó en la legalización de la captura y en el proceso de judicialización.
La familia de la víctima, consternada por lo sucedido, exige justicia para que el crimen no quede en la impunidad. “Ella era una joven alegre, dedicada a su hija y con proyectos en marcha. Ahora una niña queda sin madre”, expresó su tío, Tomás Arias Cantillo, quien también señaló que Páez había mostrado comportamientos controladores y celos excesivos en el pasado.
Yolanda, quien trabajaba en un almacén y estudiaba belleza para garantizar un mejor futuro a su hija, es recordada como una mujer solidaria y entregada a su familia. Su caso se suma a los múltiples feminicidios reportados en Colombia en 2025, lo que ha reavivado el llamado de organizaciones sociales y autoridades a reforzar las medidas de prevención y protección frente a la violencia de género.








