Cartagena avanza en la ejecución del Gran Malecón del Mar, uno de los proyectos urbanos más ambiciosos de la administración actual, que transformará seis kilómetros de la línea costera entre La Boquilla y Las Tenazas. La primera fase, valorada en 50 millones de dólares, busca convertir este tramo en un corredor turístico y recreativo con espacios modernos para residentes y visitantes.
El plan incluye el desarrollo del Mirador del Sol, una plataforma que se perfila como el principal atractivo del proyecto, acompañada de zonas de encuentro, áreas infantiles y la futura instalación de la denominada Rueda de Cartagena. De acuerdo con el cronograma oficial, parte de las obras estará lista hacia finales de octubre de 2026, mientras que la entrega completa de los seis kilómetros está prevista para el 1 de junio de 2027. Las grúas y equipos en operación reflejan el avance constante de la megaobra.
No obstante, el proyecto enfrenta retos administrativos, especialmente en la integración con la infraestructura ya existente. La Alcaldía ha insistido ante la Agencia Nacional de Infraestructura en la cesión del Parque de la Ciudad, un proceso que lleva dos años sin resolverse y que resulta clave para enlazar el malecón con el actual Parque Lineal. Paralelamente, ya se encuentran listos los diseños de la segunda fase, cuyos recursos están en trámite. Con esta intervención, Cartagena busca consolidarse como un referente turístico del Caribe, integrando recreación, comercio y paisaje costero en un mismo espacio público.