Una comisión especial de la Procuraduría se desplazó hasta la vereda Bocas de Manso, de Tierralta (Córdoba), para investigar los hechos en los que, presuntamente, militares habrían amenazado…
Ya leíste tus notas gratis. Inicia sesión o crea una cuenta gratuita para seguir leyendo sin límite.
Una comisión especial de la Procuraduría se desplazó hasta la vereda Bocas de Manso, de Tierralta (Córdoba), para investigar los hechos en los que, presuntamente, militares habrían amenazado a pobladores.
En los videos, dados a conocer por los mismos habitantes, se aprecia, al parecer, uniformados del Ejército junto a algunos indígenas de la comunidad Embera, entre los que se encontraban mujeres y niños.
Los militares, presuntamente adscritos al Batallón Junín, habrían llegado hasta la vereda Bocas de Manso luego de ser alertados de presencia de grupos al margen de la ley, al llegar allí, aseguran los pobladores, se identificaron como miembros de las disidencias de las Farc, portaban armas largas de uso privativo de las Fuerzas Militares, y cubrían sus rostros.
Denuncia la población, que fueron blanco de amenazas y malos tratos y ni siquiera se identificaron lo que generó los reclamos airados de los miembros de la comunidad indígena.
En uno de los apartes de las imágenes se observa a uno de estos hombres cargar una pistola y apuntar a una mujer que con un niño en brazo le exigía que se identificara. De igual manera, denunciaron abuso sexual a otra de las féminas y el hurto de elementos de valor.
El hecho mereció el pronunciamiento de autoridades militares que en un comunicado advirtieron de investigaciones.
Ante la situación, la Procuraduría General de la Nación designó una comisión especial, encabezada por la Delegada de Derechos Humanos y de Investigaciones Especiales, que tendrán a su cargo la recopilación de pruebas sobre los hechos.
“Vamos a recolectar pruebas testimoniales y documentales con el fin de establecer las circunstancias de modo, tiempo y lugar en las que se desarrollaron estos hechos“, indicó Javier Sarmiento Olarte, procurador delegado para los Derechos Humanos.
“Despierta sospecha la vestimenta, pues algunos aparecen con buzos negros, botas pantaneras y encapuchados, por lo que se indagará sobre los efectivos que fueron designados para la zona y las órdenes de operación”, anotó el procurador delegado.
Pronunciamiento del Ejército
El Ejército confirmó a través de un comunicado que ya se investigan los hechos en los que militares estarían implicados en intimidaciones a la población civil en Tierralta, Córdoba.
Precisa la institución que una vez hacen presencia las tropas en terreno, se pudo evidenciar que posiblemente soldados del Batallón de Infantería N.33 ‘Batalla de Junín’, de la Décima Primera Brigada, estarían inmersos en un posible “acto de violencia contra la población civil y sujetos de especial protección constitucional”.
Además agrega que “inmediatamente se conoció la información, se desplazó una comisión inspectora, y ya se encuentra en el lugar de los hechos verificando los procesos y procedimientos efectuados por parte de la unidad militar. De la misma manera se avisó a las autoridades competentes y se iniciará la indagación disciplinaria correspondiente, de conformidad con los parámetros establecidos en la Ley 1862 de 2017″.
“Este Comando rechaza este tipo de comportamiento, el cual es claramente incorrecto y no representa los principios y valores enseñados en las escuelas de formación del Ejército Nacional, donde siempre se resalta el respeto absoluto por los derechos humanos y el derecho internacional humanitario”, añade el Ejército.