Dos patrulleros de la Policía Nacional fueron asesinados en la isla de San Andrés cuando intentaban controlar una fiesta denunciada por ruido, durante los festejos de Halloween.
El caso se presentó en el sector de Nueva Guinea, cuando la comunidad llamó a la Policía para denunciar que un picó perturbaba la tranquilidad de la zona por reproducir música a un volumen muy alto. Entonces, los patrulleros Leibiston Ortiz y Sandra Pérez acudieron al llamado de la ciudadanía.
Cuando los uniformados llegaron al lugar de la fiesta, pidieron que le bajaran el volumen al picó, pero los asistentes a la reunión atacaron a tiros a los agentes, quienes murieron por la gravedad de las heridas. Además otros cuatro policías resultaron heridos durante el operativo.
“Nos entristece la muerte de dos de nuestros compañeros en la Isla de San Andrés. Los patrulleros Sandra Pérez y Leibiston Ortiz adelantaban junto a otros policías controles nocturnos en las calles para prevenir actos que afectaran la tranquilidad ciudadana”, expresó el director de la Policía Nacional, general Jorge Luis Vargas.
Tras lo sucedido, las autoridades de San Andrés ofrecieron una recompensa de 100 millones de pesos por los responsables del asesinato de los patrulleros.








