Absolutamente todos los habitantes del municipio de Maicao nos encontramos angustiados, temerosos y preocupados por la ola de inseguridad traducida en extorsiones, muerte a líderes sociales, como lo fue el caso del asesinato del líder Oswaldo Hernández, el día 5 de octubre a mano de la delincuencia que no da tregua en nuestro municipio; así como atracos a mano armada a desprevenidos transeúntes, a locales comerciales, hurtos a residencias y homicidios, hechos punibles que son el pan de cada día, que se presentan diariamente y a cualquier hora del día; los precitados delitos en su gran mayoría se están cometiendo a bordo de motocicletas.
Los maicaeros no aguantamos más esta terrible situación, pues además de la pésima situación económica, la inseguridad ha llegado a nuestra ciudad para terminar de destruirnos, convirtiendo al municipio de Maicao en una ciudad fantasma, invivible e inviable, sin presente, futuro o porvenir; situación que ahuyenta a los pocos inversionistas que desean traer progreso, prosperidad y generar empleo en nuestro municipio.
Hoy vemos con gran dolor en nuestro municipio decenas de hogares enlutados por la acción sicarial, niños huérfanos, viudas desconsoladas que no alcanzan a asimilar la pérdida o la partida de sus esposos o compañeros de vida; madres destrozadas llorando la partida eterna de sus hijos; a estas alturas nos ha tocado enterrar con gran tristeza y dolor a muchísimos hombres de bien, honestos trabajadores y buenos, quienes han caído víctimas de las balas asesinas de cobardes atracadores y sicarios.
Los maicaeros no debemos ni podemos acostumbrarnos a vivir con la cultura de la muerte, ni en este baño de sangre, en medio de la anarquía y la violencia, el miedo y la zozobra.
Vivimos aterrorizados a toda hora porque los delincuentes nos tienen sitiados, acorralados y secuestrados en nuestras propias casas o en nuestros establecimientos de comercio, los atracos a mano armada, las muertes por la acción sicarial, las extorsiones son a diario, la situación descrita nos tiene triste, sin esperanza, ni fe en el presente y en el futuro.
Otra situación que nos angustia y nos preocupa a los maicaeros es la situación de inseguridad que se vive a diario en las vías que conducen a Riohacha y en la vía que conduce a Albania y a los corregimientos de Paraguachón y La Majayura.
Transitar por la vía que conduce de Maicao al corregimiento fronterizo de Paraguachón, en donde solo nos separan 10 kilómetros, no es un terreno montañoso, ni impenetrable y aun así a diario bandas delincuenciales atracan, matan y asesinan a pasajeros, comerciantes y turistas, a gente de bien; sin que las autoridades hayan podido detener, ni capturar a estos bandidos; la situación descrita lleva años y no se vislumbra ninguna solución.
En nuestro municipio, el señor alcalde ha liderado varios consejos de seguridad y las cosas continúan igual o peor, en ese sentido creemos que NO se trata de realizar más consejos de seguridad, se trata de capturarlos o neutralizarlos, o que con inteligencia se prevenga el delito, a ver si al fin termina esta pesadilla y cesa la horrible noche para los maicaeros y no se continuemos nadando en este río de sangre inocente.







