Ruth Berardinelli Zárate, reconocida como una de las mujeres con mayor poder de gestión social y cultural en el departamento de La Guajira, murió el sábado en una clínica de la ciudad de Riohacha, a causa de las afecciones de salud sufridas luego de contagiarse de Covid-19.
Estuvo internada por más de 20 días en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica CliniVida, luchando por su sanidad, aferrada a Dios como fiel creyente. Sus familiares estuvieron siempre dispuestos a compartir los reportes médicos con amigos y familiares, que a su vez oraban por un milagro.
En vida fue distinguida como la dama del turismo y las artes de La Guajira, esto, por su incansable espíritu de trabajo para impulsar no solo a Riohacha sino a todo el Departamento como destino turístico; tarea que cumplió a cabalidad desde cada uno de los escenarios donde la vida y sus capacidades gerenciales la situaron.
Considerada en la región como la primera mujer que entregó sus habilidades en relaciones públicas para promover el turismo, las artes y la cultura, no solo en el territorio nacional sino también fuera del país.
Sus conocimientos y capacidades la llevaron a ocupar cargos de suma relevancia para el desarrollo comunitario, tales como la gerencia de la Corporación de Turismo y la Alcaldía de Riohacha.
Fue alcaldesa encargada durante 45 días en el año 2006 periodo al cual llamó “la revolución de las pequeñas cosas”; se dedicó a mantener limpia la ciudad, a motivar a los riohacheros a querer a su tierra y a gestionar con el sector privado, recursos para los proyectos inmediatos y así promover el desarrollo sostenible de la capital guajira.
También se desempeñó como coordinadora del comité de seguridad turística y vocal de la junta directiva de la Sociedad de Mejoras Riohacha Linda.
Se caracterizó por su conciencia y sensibilidad social, lo que la movió cada año a trabajar al margen de sus ocupaciones con el gremio público, en su Fundación Lucecitas de Esperanza para darle alegría los meses de diciembre a pequeños de escasos recursos en los barrios más necesitados.
Algunas de las más representativas obras de referencias culturales y urbanísticas en Riohacha que fueron gestionadas a través de sus diligencias son: El parque Nicolás de Federman, la glorieta del monumento a Francisco El Hombre, la adecuación y mejoramiento del parque Coquivacoa con el apoyo de la empresa Promigas. También la recuperación del barrio Arriba con el proyecto de ‘Enlucimiento de fachadas’, entre otros.
En los brillantes años de la realización del Festival y Reinado Nacional del Dividivi, logró que La Guajira estuviera siempre vigente en toda Colombia y promocionó al Departamento como un territorio de paz, cambiando la percepción que el país tenía de La Guajira. La falta de recursos y apoyo del gobierno fueron causantes de la desaparición de este magno evento de la agenda de reinados.
Sin embargo, los sueños no acabaron con el Dividivi. Con una visión aún más grande de crear una industria cultural que visibilizara el talento local, el folclor, las artes, la música vallenata y otros aspectos relevantes de La Guajira, nacería un festival inspirado en la leyenda de Francisco Moscote Guerra ‘El Hombre’.
Desde el año 2009 venía desempeñándose integralmente como presidenta de la Corporación Francisco el Hombre, logrando posicionar al festival que lleva el mismo nombre, como uno de los mejores a nivel nacional e internacional.
Berardinelli y los demás ideadores del festival, deseaban crear no solo un evento de música, sino también ofrecer otros eventos y actividades para mostrar el Departamento en su esplendor; eventos tales como ferias etnias y artesanales, ferias gastronómicas, lanzamiento de libros, exposiciones de artesanías y emprendimientos locales, desfiles culturales, pasarelas de moda, cabalgatas, concursos, eventos deportivos y otros. Dejando así un legado de trabajo incansable por su gente y por la promoción de una tierra de la que se enorgullecía.
Los mensajes de solidaridad no se hicieron esperar una vez se confirmó su muerte, desde el gobernador de La Guajira, Nemesio Roys Garzón, el alcalde del Distrito de Riohacha, José Ramiro Bermúdez, la Asamblea Departamental, el Concejo de Riohacha, además de la comunidad en general que en redes sociales también reconocieron ese legado que esta líder social sembró en su tierra, como el de Katerine Valera Quintero: “Mi querida Ruth, cuanta tristeza estás dejando en tus hijas, tu familia, tus amigos y todo un pueblo que veía en ti una visionaria y trabajadora del turismo en La Guajira, que se atrevió a soñar y hacer de un festival, algo reconocido a nivel nacional. Hoy te despedimos y el mejor homenaje que podemos hacerte es luchar por el rescate de la cultura y el turismo del Departamento. Buen viaje mi querida”.
Fue despedida por familiares cercanos, amigos y vecinos en medio de una calle de honor desde el barrio Coquivacoa donde residía, hasta llegar al cementerio Central de Riohacha. La música vallenata amenizó su sepulcro, en medio de notas de acordeón y cantos alegres fue acompañada hasta su última morada.
Con dolor y desconsuelo quedaron sus 4 hijos, 7 nietos, amigos y allegados, un sentir colectivo de una pérdida irreparable, una hija ilustre de Riohacha que dedicó su vida y obra a dejar un mejor departamento para las futuras generaciones.








