Los habitantes del resguardo indígena Mayabangloma denuncian que los ladrones se han convertido en la principal amenaza para sus animales y otras posesiones de valor.
De acuerdo a Óscar Uriana Solano, representante legal del cabildo indígena que rige esas comunidades, desde hace cinco años personas que se “escudan como campesinos, comerciantes, cazadores y ganaderos” vienen incursionando en el territorio para llevarse los chivos que son criados allí.
Las últimas víctimas de los amigos de lo ajeno fueron Victor Solano Epiayú, a quien le robaron 30 animales, Nanci Solano Uriana, quien perdió 35 y Gladys Epinayú Epiayú, a quien le hurtaron 130. A esto se suma que 38 ovino-caprinos comunitarios propiedad del resguardo también fueron robados.

Además el colegio y la emisora de radio de esas comunidades también han sido blanco de los ladrones. En la Institución Etnoeducativa de Mayabangloma sustrajeron 18 computadores, dos video beams y el equipo de sonido que los docentes usaban para complementar las clases de sus estudiantes. Mientras tanto Utay Estéreo también sufrió el robo de su aire acondicionado.

Ni siquiera el edificio administrativo del resguardo se ha salvado de la ofensiva criminal. Allí las oficinas han sido desvalijadas y hasta la enramada donde se celebraban eventos sociales fue incendiada a propósito.
Ante esta situación, las autoridades del resguardo decidieron interponer una denuncia ante el Ejército Nacional, para que esta institución refuerce la seguridad en la zona y detenga los robos.







